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La novela que te hará pensar

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"Otro Génesis posible" - La novela de Daniel Galatro

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miércoles, 8 de octubre de 2014

Testimonio de una familia


Diciembre de 2000

Llega Eduardo Garat (mi hermano) de Salta. El era presidente de la empresa Tres Cerritos S.A. Nos cuenta que estando allí lo contactan. Había estado hablando con las Hermanas Carmelitas y con la Sra María Livia Galiano de Obeid. Le dijeron que se estaba apareciendo la Santísima Virgen María, a la Sra María Livia, y que en uno de sus mensajes pedía que se le construyera un Santuario en la cima de uno de los cerros de Tres Cerritos propiedad de esta compañía, Tres Cerritos S.A, de la cual mi familia, somos seis hermanos, tenía un porcentaje accionario.

Mi reacción ante esto, fue de risa, me entró por una oreja y me salió por la otra.No le di mas trascendencia al tema. En febrero del 2001 estaba Yo viajando a Salta, a visitar a mi hija Paula, que vive con su marido y sus hijas en este lugar. Eduardo me pide que suba a ese cerro y que visite a las Hermanas Carmelitas. Yo no podía parar de reírme, le dije si estaba loco, si pensaba que yo iba a subir un cerro en el mes de febrero, con el calor que hacía, y que menos iba a ir a un convento, que nunca en mi vida había ido a uno así, de clausura. Aclaro que Yo fui educada en la religión católica, pero en ese momento me encontraba muy alejada de mi religión, creo que siempre creí en Dios Uno y Trino y en la Santísima Virgen, pero en esos momentos ni me lo planteaba. Por circunstancias de la vida me fui alejando y hacia aproximadamente 16 años que no me confesaba.

Eduardo que no es una persona insistente y menos de llamarte por teléfono (siempre lo hace Cristina su mujer) me llamó tres veces diciéndome que no podía dejar de ir. Ante tanta insistencia, Yo le digo a Paula; si es que tenemos que ir, alguien llamará. Terminé de decir eso y suena el teléfono, era Eduardo Noman, que lo conocía solo de nombre, ya que administraba las cosas de Tres Cerritos S.A.a decirnos que al día siguiente a las 16 hs nos esperaba al pie del cerro. Con Paula nos miramos y dijimos ¨no nos queda otra¨.

Al día siguiente amaneció diluviando en San Lorenzo que es donde vivimos .Le digo a Paula, ¨zafamos¨ con esta lluvia no vamos a poder subir. A media mañana, llama Eduardo Noman a decirme que las Hermanas Carmelitas estaban rezando para que salga el sol, así que seguramente íbamos a poder subir. Efectivamente, paró la lluvia, el cielo se abrió y se convirtió en un día espléndido. Paula y Yo a las 4 de la tarde estábamos paraditas al pie del cerro. Allí nos estaban esperando, María Livia y Pupa su marido, el matrimonio Noman y Gregorio, un baquiano con su machete en la mano para poder ir limpiando la picada que había hecho en el monte para poder ascender. Este lugar está pegado al santuario de la Virgen de Shoensttat, que también había sido donado por la empresa Tres Cerritos S.A.

Nos presentamos todos, me impresionó María Livia por ser una persona que trasmitía una paz especial. Le dije si le podía preguntar lo que quisiera y ella me contestó que si. Dios me perdone la cantidad de estupideces que le pregunté, como se vestía la Virgen, que color de pelo tenía, si hablaba en salteño o porteño etc.etc, Pero Ella con santa paciencia me contestó todo, y dijo antes de subir que Gregorio contara su testimonio.

Nos cuenta que cuando lo contratan para hacer una picada en el monte, para poder subir al cerro, la noche anterior sueña con una Señora que lavaba ropa junto al río y le da a tener a su Hijo ¡¡lindo el payito!! que le daba miedo que se le resbalara y se le fuera a caer, pero lo tenía con mucho cuidado. Se despierta y no pude volver a dormirse, así que decide ir yendo para el lugar donde lo habían contratado. Al llegar ve la capillita del santuario de Shoensttat y entra. Ante su gran sorpresa, ve el cuadro de la Virgen y el Niño, que era la misma Señora y el mismo Niño de su sueño. Cae de rodillas y piensa, de aquí no me mueve nadie.

Comienza a hacer su tarea, de la picada en el monte para poder ascender al cerro.
Mientras la hacía iba perfectamente por unos mojones, que estaban tapados por la selva, mojones que habían sido colocados hace muchísimos años para delimitar el terreno. Al preguntarle como lo había hecho, dijo que no era El, sino la ¨Señora¨ que lo iba guiando. Cuenta también que cuando llegaba a la cima, le daba sueño y se quedaba dormido. En sueños se le aparecían La Santísima Virgen, San José y el Niño Jesús. Le había empezado a dar miedo, pero le explicaron que lo que le sucedía era una Gracia especial.

Otras veces perdía alguna herramienta por el camino, y la Virgen en su sueño le decía donde encontrarla, y efectivamente así era. María Livia propuso que recemos tres Ave María para iniciar el ascenso. Con Paula no lo podíamos creer, pues habíamos estado comentando, seguro que nos hacen rezar un rosario de subida y otro de bajada. Así que luego de rezar las tres Ave María empezamos a subir.
Me llamó mucho la atención que el lugar por donde iniciamos el ascenso, era una escalera de piedra, que de golpe se acababa y empezaba la picada realizada en el monte. Nadie sabía bien porqué había sido realizada, hoy pienso que Nuestra Santa Madre ya nos mostraba el camino.

Subimos con Paula detrás de Gregorio, como si fuéramos unas cabras, el resto quedó bastante más atrás. Fuimos realmente llevadas, pues Yo en ese momento fumaba dos atados de cigarrillos diariamente y ningún entrenamiento físico ( lo comprobé la segunda vez que subí ¡casi me muero!!). Me impresionó mucho la presencia de Mamá, me sentí acompañada por Ella mientras subíamos, había fallecido en1996, después comentando con Paula, me dijo que a Ella le había pasado lo mismo.

Cuando llegamos a la cima, había solo un abra hecha a fuerza de machete. La vista desde ese lugar era impresionante, los cerros con toda la ciudad de Salta a sus pies, realmente liadísimo. Nos sentamos en unas piedras. Yo realmente sentía algo especial, entonces comento: claro después de hacer un ejercicio físico como el que acabamos de hacer, uno siente esta sensación placentera. María Livia me contesta ¨lo que estas sintiendo es el abrazo de Nuestra Madre a tu corazón¨.

Realmente era así, yo sentí que me estaban abrazando por dentro. Sinceramente no tenía ganas de moverme. Pupa me quería mostrar los mojones que seguían para atrás, pero yo no me podía mover de ahí, hasta que comenzamos el descenso.

Yo bajaba con María Livia y le dije: realmente no creo en nada de todo esto; Ella me contestó ¨el solo hecho de que estés aquí es un acto de Fé¨. Seguimos bajando, conversando de cómo estas tierras habían llegado a nosotros, ya que Dios las había elegido desde toda la eternidad para esta obra.

Le dije que era por mi abuelo materno Emilio Tonnelier, que con sus socios habían hecho el desarrollo urbano del barrio de Tres Cerritos y que los cerros habían quedado porque no se podían construir. Tambien le dije que mi abuelo no había sido una persona practicante, a lo que María Livia contestó que seguramente había sido una buena persona, cosa que yo asentí porque realmente lo había sido.
Cuando llegamos a la base del cerro, María Livia se sacó su rosario de la mano y me dijo ¨Esto es para vos¨. Con ese rosario en mis manos (que hacía mucho que no tomaba uno) entramos a la capillita de Shoensttat a rezar tres Ave María en acción de gracias a la Virgen.

Cuando salimos María Livia nos pregunta si queremos ir al Carmelo. Yo le dije que me parecía que era tarde 8hs de la noche para las pobres monjitas, que deberían estar durmiendo, Ella me contestó ¨Las están esperando¨. Con Paula nos miramos y dijimos ¨Vamos¨ Entramos al convento con temor, por ser ignorantes y no haber estado nunca en uno así. Duró muy poquito ese temor, Nos encontramos del otro lado de las rejas, a dos jilgueros; La Madre María de los Angeles y a la Hermana María José. Nunca nadie me había trasmitido tanta alegría, con Paula no podíamos creer palpar tanta felicidad. Con un amor inmenso la Madre María de los Angeles nos empezó a contar desde el momento en que María Livia había tocado a las puertas del Carmelo en el año 1995 a pedido de La Santísima Virgen María. , para que Ellas fueran las difusoras de los mensajes que estaba dando Nuestra Santa Madre.
Quedaron sorprendidas y le pidieron a María Livia que le preguntara a la Santísima Virgen cosas que nada más que la comunidad conocía. María Livia vuelve con las respuestas de Nuestra Madre para el Carmelo. Nos cuentan también las manifestaciones sobrenaturales que empiezan a suceder dentro del Carmelo.

Una vez se iluminó todo el altar de una potente luz, una hermanita había pensado que se había olvidado la plancha enchufada y había provocado un incendio.
Luego nos contó del milagro Eucarístico que había sucedido en Salta, en el cual la Santa Hostia se había transformado en corazón humano, de un tamaño más chiquito, que latía y sangraba de la herida de su costado. Cada vez que separaban un poquito se transformaba en otro corazón. Ella me dijo que ese milagro lo había tenido en sus manos.

Cuando vino de visita su Santidad Juan Pablo Segundo, estuvo en adoración ante este Corazón de Jesús. Creo que el pedido fue que se guardara hasta que sea la voluntad de Dios darlo a conocer al mundo. Nos cuentan que justamente la Santísima Virgen se está apareciendo bajo la advocación de Yo Soy la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, para que todos volvamos a adorar la Eucaristía, a su DIVINO hijo vivo y presote en Ella. Luego nos muestran un afiche del Santuario de Bologna en Italia, en el cual era impresionante el parecido del paisaje que acabábamos de ver desde arriba del cerro. María Livia y su marido estaban también presentes. Entre Ella y las Hermanitas, nos fueron contando los pedidos de Nuestra Madre: La construcción de un Santuario, una casa para sacerdotes ancianos, un monasterio para monjes y un seminario.

Todo en este Bendito Cerro, que siempre estuvo destinado por Dios para esta Obra
Salimos del Carmelo como a las 11 de la noche. Cuando volvíamos en el auto con Paula, Yo le pregunto ¿cómo esta? Y ella me contesta ¡increíble! No lo podíamos creer, habíamos salido de San Lorenzo a las 3 de la tarde, eran las 11 de la noche, no habíamos comido, solo habíamos bebido un riquísimo jugo que nos ofrecieron las Hermanitas, no habíamos ido nunca al baño, y Yo prácticamente no había fumado. Nos metíamos felices y descansadas, no entendíamos bien que nos había pasado. Al día siguiente hablo con Eduardo y Cristina para contarles todo. Ellos me dicen que a la hora en que estábamos subiendo al cerro, ellos estaban rezando el rosario por nosotras,

Todavía no nos habíamos dado cuenta que Nuestra Inmaculada Madre nos había abrazado muy fuerte el corazón. Cuando volví a BsAs, nos juntamos todos los hermanos. Les conté todo lo que había vivido y experimentado en este Santo lugar. Realmente no podían creer que Yo estuviera hablando de esa forma. Creo que el Señor me eligió, para que el milagro sea creíble a los ojos de los demás. Realmente estaba transformada hasta en mi cara se notaba el cambio. Tenía ganas de rezar, de ir a misa, de estar cerca de Nuestro Señor en el Sagrario. Yo misma no entendía que me estaba pasando. Me fui al campo de una amiga en Córdoba, a la tarde le dije, Merce ¿quedes que recemos el rosario? Partimos por la orilla del río rezando y nos sentamos en unas piedras, mirando al cielo. En silencio dije: Madre si esto es verdad, dame una señal¨ en ese momento se empezó a poner todo el cielo de un color rosa profundo, lo más curioso es que el sol estaba del otro lado.
Se que ese fenómeno muchos pueden decir que es natural, pero para Mí fue una respuesta clara.

Me quedé dura, Mercedes me dijo ¡ mirá eso! Y yo le contesté ni me lo digas, lo acabo de pedir. La Madre, como buena Madre que es, me fue llevando despacito, de a poquito, con ese amor y dulzura que solo Ella sabe dar. En cuanto podía volver a Salta lo hacía. Ya se había empezado la construcción de la ermita. Subíamos al cerro llevando una botella de agua, una bolsa de arena o un poco de cal. Otras veces llevando alguna teja. Cada peregrino subía algo. Asi se fue construyendo la ermita, a mano, a pulmón y sobre todo con mucho amor. Mientras tanto, remesaron los trámites para poder donar el cerro. Fue largo y complicado, pues a los demás socios no les interesaba donar. Argumentaban algunos que ya se había donado Shoensttat y que ya era suficiente, a otros simplemente no les interesaba.

Tuvimos una reunión en la oficina de BsAs. Yo asistí para contarles todo lo que había vivido hasta ese momento, pero no hubo caso, no querían donar. Las Hermanas Carmelitas decían, no se preocupen, va a ser la familia Garat la que va a donar, pero nosotros no veíamos como. Finalmente con el porcentaje que teníamos entre los 6 hermanos daba para las 33 ha que se necesitaban. La compañía a su vez, aceptó hacer la donación y nosotros le cedíamos nuestra parte. De otra manera hubiera sido un trámite interminable. Para tener más referencias sobre María Livia, fuimos con Eduardo a hablar con Monseñor Bernaqui, párroco de Nuestra Señora del Trásito y vicario del obispo de Salta Msr.Carniello, ya que la conocía a la Señora María Livia desde hacía muchos años. Nos dijo que la conocía mucho a Ella y a su familia, que eran una excelente familia. Que María Livia era una persona normal, que estaba en su sano juicio, que era una persona de bien. Que no tuviéramos ningún problema en hacer lo que estábamos por hacer.

Toda la familia estaba dispuesta a hacer todos los trámites necesarios para darle el cerro a Nuestra Madre. La donación se iba a hacer al Convento San Bernardo de Carmelitas descalzas. Seguía transcurriendo el año 2001. En el mes de octubre se casan Paula y Javier, en diciembre del 2000, junto con la pedida del cerro, salió la nulidad matrimonial, que hacia muchos años que venía tramitando. El casamiento era en Salta, axial que vienen casi todos mis hermanos (Juan no pudo) y todos mis hijos.

El sábado 20, día del casamiento, por la mañana, María Livia nos recibe en su casa para luego ascender al cerro y rezar el Santo Rosario. Mis hijos que habían llegado tarde la noche anterior, cuando les avisé empezaron a protestar, todavía la Madre no les había abrazado su corazón. Yo les dije, son libres, cada uno haga lo que quiera. Vinieron todos gracias a Dios. En casa de María Livia, todos preguntábamos sobre las apariciones y pedidos de la Santísima Virgen, Florencia, mi hija, no podía creer como no cuestionábamos nada, cómo aceptábamos todo sin chistar. Nosotros no teníamos esa necesidad, pues confiábamos. Florencia en su testimonio cuenta la pregunta que Ella hizo.

Subimos todos al cerro, fue una experiencia única. Rezamos el Santo Rosario, nos regaló, Nuestro Señor, el perfume a nardo y el de rosas Nuestra Madre. María Livia le hizo la oración de intercesión a Paula, a Paz y Cali que estaban esperando su primer hijo. En ese momento no teníamos ni idea de lo que eso significaba, se las hizo sentados, y los tres coincidieron que sintieron un fuerte peso en la cabeza.

Mis hijos salvo Paula seguían bastante escépticos. María Livia nos regala a cada uno un rosario bendecido por la Santísima Virgen. Florencia le regaló el de ella a Delfina, mi nieta. Cuando llegamos a BsAs y me entero que no tenía rosario, le quiero regalar el mío. Florencia se niega, y dice que me lo guarde Yo que lo voy a usar más. Yo insisto, y cuando meto la mano en mi cartera para dárselo, encuentro que tenía dos, no se como sucedió.

En el mes de noviembre, mi amiga Malala no estaba pasando un buen momento, entonces le dije Vamos a Salta a ver a la Virgen al principio dudó y le dije, sin pensar, nos vamos. Subimos al cerro de Nuestra Inmaculada Madre el sábado a rezar el Santo Rosario. Habría unas 60 personas y se rezaba entre la Cruz y la Ermita. Cuando terminó el Rosario comenzó la oración de intercesión, que en ese momento María Livia la hacía haciendo una pequeña cruz sobre la frente. Malala pasó antes, pues María Livia la llamó, cuando le hizo la oración, Malala lloró, se cayó y siguió llorando en el piso.

Yo pensé, ¡que exagerada! Me dio vergüenza y me fui a la otra punta y me puse última en la fila, pensando ¨a Mi esto no me va a pasar¨. Cuando pasé me pasó lo mismo, una gran paz empezó a invadir mi corazón. Tuve que pedirle perdón a mi amiga por lo que había pensado de Ella. Estábamos las dos realmente felices, con esa felicidad que no es de este mundo. Cuando volvimos a BsAs, María Livia me da un video del cerro para que se lo muestre a mi familia. Era la filmación de lo que sucedía el sábado en el cerro, el rezo del Santo Rosario y la oración de Intercesión.
Yo primero lo vi. por encima un ratito y no le d.C. mucha importancia. Al poco tiempo me llama Paula y me pregunta si lo había vuelto a ver, pues María Livia le había dicho que se veían hechos extraordinarios en ese video. Me fui corriendo a la casa de Annie, mi hermana, pues se lo había dado a ella, con tan poco entusiasmo de mi parte que no lo había visto todavía.

Nos pusimos juntas a verlo y en un momento le digo ¡pará el video! está La Santísima Virgen, vi. su perfil, su presencia entre la gente. Annie no veía nada, a fuerza de pasarlo de adelante para atrás logró Verla. Al rato llega Fernando, su marido, cuando le contamos, empezamos a ver el video nuevamente, el vio también el perfil de Nuestra Santa Madre. Llena de emoción me lo llevo a casa y le digo a dos de mis hijas, Florencia y Agustina, que no podían dejar de ver lo que había traído. Empezamos a verlo, sin yo decirles nada de lo que Yo había visto.
Florencia comenzó a burlarse, diciendo que ya me habían lavado la cabeza, se reía irónicamente de todo lo que estaba viendo.

De golpe se puso a llorar como loca, se fue corriendo a su cuarto y cerró la puerta.
Con Agus no entendíamos nada, golpeábamos la puerta de su cuarto y llorando decía que la dejemos tranquila. Finalmente cuando sale, primero me hace prometer que no se lo voy a contar a nadie. Me cuenta que cuando estaba mirando, y riéndose del video, de golpe la única imagen que ve es la de la Santísima Virgen, todo lo demás desapareció. Lo único que pudo hacer es llorar y aferrarse al rosario que Yo le había dado, no sabiendo porque.

Ella en su testimonio lo cuenta mucho mejor que Yo así que se lo dejo a Ella.
En mayo del 2002 viajamos nuevamente a Salta todos los hermanos. Subimos al cerro a rezar el Santo Rosario, las fragancias a nardo y a rosas que el Señor y Nuestra Madre nos regalaron fue una cosa impresionante ¡qué bendición!
El sábado cuando subimos nuevamente al cerro a rezar el Rosario y recibir luego la oración de intercesión, con Eduardo decidimos pasar al final. Cuando nos paramos y nos dirigimos a la cola para recibir la oración de intercesión, el olor a rosas fue tan impresionante que Eduardo, que siempre ante algo importante hace un chiste, me dice ¨debe de ser Pupa que está echando perfume¨. Pero era Nuestra Madre que nos estaba regalando ese perfume para mostrarnos que estaba a nuestro lado.
Otra vez, en la filmación del cerro, en la que estábamos todos presentes, sobre la cabeza de Eduardo, Fernando y Juan había una luz muy blanca, sobre la cabeza de Eduardo parecía como un casco. No se su significado.

A todo esto, Yo seguía sin acercarme al sacramento de la Confesión. No se bien que esperaba, creo que me faltaba confianza en La Misericordia Divina, para que me perdonara. Con la ayuda de las Hermanitas que me fueron orientando para poder encontrar la Luz de Nuestro Señor, y Paula que me dijo ¨Mamá que sea el sacerdote el que decida si te perdona no vos¨. Me fui a confesar con el padre Neldo, párroco del Carmelo. Durante 40 minutos me estuvo hablando sobre el Amor que era Jesús, y su infinita Misericordia. Mi felicidad era tan grande que no me entraba en el corazón. Lloraba de arrepentimiento por haber ofendido a Dios, y de alegría de saberlo tan Misericordioso.

Fui a misa, al comulgar Su Cuerpo y Su Sangre fue tan inmensa mi alegría que me hizo acordar al día de mi primera comunión, ese día Yo tenía tan solo 7 años pero recuerdo hasta el día de hoy la felicidad que había sentido de tener a Jesús dentro de mi corazón. Ahora con tantos años más, sabía mejor lo que estaba recibiendo, conciente de cómo podemos ofender a Dios y también de Su Gran Misericordia para poder perdonarnos cuando caemos y nos arrepentimos. También le pedí a Nuestra Santa Madre que guardara en mi corazón la inocencia de los 7 años, para poder amar como los niños.

Comencé a caminar en mi fe y en mi conversión, que continuará hasta el día de mi muerte. Quiera Dios, que La Inmaculada Madre venga a buscarme para llevarme con Ella a la Eternidad., cuando sea la voluntad de Dios. Me sentí realmente amada por Dios, comprendí que El siempre me había amado, que era Yo la que me había apartado de su Amor. En el mes de junio de 2002, estando un sábado en el cerro de la Virgen, siento dentro mío que Florencia tenía que venir a este Santo lugar.
Cuando estábamos bajando del cerro con Paula, le dije: La voy a invitar a venir en avión de regalo de cumpleaños a Florencia. Paula me dice si estoy loca que en ese momento no estaba bien económicamente, etc. Pero Yo estaba decidida y lo hice.
Sin duda fue Nuestra Inmaculada Madre, que quería convertir el corazón de Florencia. Dejo también que Ella cuente como fue su conversión.

Ante la conversión de Florencia que era la más escéptica de mis hijos, Nuestro Señor por medio de su Santa Madre fue convirtiendo el corazón de todos mis hijos ¡ Dios Mío que Gracia tan extraordinaria!!!!!!!!!! No me alcanzará la vida para seguir agradeciendo este don tan maravilloso. Toda nuestra familia siempre fuimos unidos, pero a partir de La Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, la unión fue más fuerte, entre hermanos, sobrinos, tíos, primos. Estábamos unidos en el amor de Dios.

En octubre del 2002 Florencia organiza la primer peregrinación desde BsAs al Santuario de Nuestra Inmaculada Madre en Salta, en ómnibus. Vinieron familia, amigos y amigos de amigos, no lo pudimos llenar, así que tuvimos que hacer una colecta entre la flia para poder bancarlo. Este fue el primer ómnibus de todos los demás que seguirían viniendo, si Dios quiere, pues lo que nos pide Nuestra Inmaculada Madre es que le traigamos almas a su cerro para poderlas convertir al Amor de su Divino Hijo.

Una vez conversando con María Livia, le dije que no sabía como íbamos a hacer para traer más gente, pues Yo no tenía tantos amigos y conocidos, Ella se sonrió y me dijo ¨no vas a ser vos la que traiga peregrinos, sino la Santísima Virgen¨ Por supuesto que así fue y sigue siendo, pues es Ella la que llama al corazón de cada persona. En las peregrinaciones uno palpa realmente la obra de Dios y de Nuestra Santa Madre.

Solo basta mirar la cara de toda esa gente cuando salen del planetario en BsAs y con la paz que regresan, que también se refleja en sus rostros. Para fin de año vinieron los García Llorente Garat, principalmente para dar gracias a Nuestra Madre por la conversión de mi familia, ya que hacía muchos años que habían estado rezando por esa intención, cosa que les agradezco enormemente. La Inmaculada Madre, también les abrazó el corazón a ellos. Fer le compuso un canto A Nuestra Madre de Salta, que expresa lo que sentimos todos. También compuso otros cantos a la Virgen y cantos de adoración. Hoy están entregados los derechos a la fundación de La Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, para que cuando ella decida conveniente difundirlos.

En octubre del 2002 estando en Salta subimos un día de semana al cerro con Silvia, Willy, Alejo, Francisco Mathó Garat, Mercedes Schindler y Yo a rezar el Santo Rosario delante de la Cruz que se encuentra cerca de la ermita de la Virgen. Cuando terminamos, Alejo entra a la ermita, al rato sale diciendo que Nuestra Inmaculada Madre estaba llorando. Fran se levantó rápido y entró para ver, salió diciendo; es verdad llora. Entramos todos a la ermita y efectivamente se le veían lágrimas en su hermosísimo rostro, nos quedamos todos duros. Mercedes pregunta ¿Por qué llora? Yo le dije de alegría porque estamos aquí. No se si era de alegría, pero dentro mío sentía eso. Entre todo esto se seguían haciendo los trámites para poder donar el cerro, cuando se creía que ya estaba salía otra dificultad. En mayo del 2003 le descubren a Eduardo un tumor en la cabeza que arreglan para operar en agosto.

Ante esta noticia deciden venir a Salta para poner en el Corazón de Nuestra Madre sus preocupaciones y que les llene el corazón de paz. Eduardo estaba apurado porque salgan los papeles, decía ¨A ver si quedo idiota después de la operación¨.
Se encuentra con Eduardo Noman, este le dice que ya habían salidos los papeles para poder firmar. Cuando ya estaba todo arreglado, se dan cuenta que falta la fotocopia de el acta de directorio, donde se autoriza la donación. Llaman a BsAs y le dicen que no va a ser posible porque el contador tenía el libro y se había ido de vacaciones.

Evidentemente La Madre quería su cerro, porque mientras Eduardo hablaba con la responsable de Tres Cerritos S.A. ésta le dice ¨no lo vas a creer, pero en este momento está entrando el contador, con el libro debajo del brazo¨. Eduardo pide firmar la escritura en el Convento de Carmelitas. Después de haberse firmado todo y de poder haberle entregado a la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, el cerro elegido por Dios desde toda la eternidad, Eduardo me cuenta que nada en su vida lo había emocionado tanto, ver de rodillas a toda la comunidad dando gracias a Dios. Dijo que nunca se le iba a borrar esa imagen. Hemos sido realmente una familia privilegiada por Dios, el haber tenido ese lugar para entregárselo a Nuestra Madre.

Desde ese momento a ahora año 2007 han pasado muchas cosas no es que los problemas se acabaron, pero si que la Luz que ilumina todo es diferente. Hoy tengo el honor de ser Servidora en la Obra de la Inmaculada Madre, para Servirla en lo que Ella me mande. Somos fundadores en la fundación de la obra ¨Yo Soy la Inmaculada Madre del Divino Corazón de Jesús¨ y la obra ¨Yo soy el Corazón Eucarístico de Jesús¨. Espero poder siempre hacer la voluntad de Dios, que El sea mi Camino, mi Luz y mi Vida, de la mano de La Santísima Virgen.¡Gracias Dios mío! ¡Gracias Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús!

Autorizo la difusión de este testimonio
María Marta Garat

DNI 6267800

P.D. Al releer mi testimonio, uno se queda con la sensación de no haber hablado lo suficiente de Nuestra Inmaculada Madre ,es tanto lo que uno siente, que es muy difícil volcarlo en un papel. Es todo tan grandioso que las palabras sobran.

Más información (incluyendo los mensajes de la Virgen) en:
www.inmaculadamadre-salta.org
http://peregrinacionsalta.com.ar/default.php

---
**Visita: http://elportaldeolgaydaniel.blogspot.com.ar/

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