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martes, 19 de mayo de 2015

El Papa y los ateos - por Alberto Pringles



Está el Papa Francisco más de acuerdo con Pringles y Alban
que con PIA y La Jauría Gorila?
Bueno…., y para mi sorpresa …. “SÍ”! Es así!
Bravo Don Pancho!

Alberto R. Pringles
Los Ángeles, California
Alberto.Pringles@Argentinisima.US

Basta leer lo que se dice el artículo de más abajo sobre él: “El Papa Francisco se entiende más con los ateos que muchos de sus antecesores. Él siempre rechazó la idea de que ser ateo conlleve ser inmoral, ya que sin fe no existiría ética.

Es la idea tan cultivada por los viejos católicos de que "Si Dios no existe, todo está permitido"!

Perfecto! Si me pongo a buscar por allí encontrare algún concepto similar mío pero desde el punto de vista ateo!

Y ciertamente coincido con ese pensamiento: "Si Dios no existe, todo está permitido"!

Y como no existe evidencia alguna sobre la existencia de algun ser sobrenatural excepto en aquellas figuras imaginarias basadas en fabulas y leyendas y por sobre todo arraigadas cuando la ignorancia predomina en parte de humanidad!

Entonces corresponde dejar de lado el análisis obtuso de cabezas encapuchadas y solo basado en el “razonamiento”, como asi en “Principios Éticos y Morales” que extraemos del diario convivir dentro de cada sociedad en que vivimos y alli aprendemos a seguir el camino de “Hacia una Moral sin Dogmas” como nos señalara el gran Maestro Jose Ingenieros!

La captación de nuevos feligreses siempre ha sido basado en “atractivos” que poco o nada tenían que ver con las bondades de cada religion. San Pablo por ejemplo eliminó el “requerimiento” no muy placentero de la “circuncipción” para atraer al Cristianisno no solo a los Judios sino tambien a los gentiles paganos al margen de las promesas permanentes del retorno de Jesus con su consabida habilidad para alimentarlos al menos con pan y pescado y un buen vaso de vino siempre presente! Y todavia estan “esperando”!

Pero claro comparados con el Islam el Cristianismo quedo hecho “un poroto” con su habilidad de atraer feligreses dado que les prometieron no menos de 15 virgenes cuando vayan al Paraiso de algun lugar imaginario! Pero… y a las mujeres que le prometieron?

La verdad nunca entendi la relacion entre las Religiones (todas ellas) ques someten a la mujer a un papel secundario , esclavista y aberrante y sometidas al hombre para sus menesteres y sin derechos y pese a ello siguen siendo fieles y devotas creyentes!

Y por eso los Judios luego de miles de años se quedaron en no mas de 15 millones de fervientes! No ofrecen mucho! Solo graves castigos!

En cambio los de Alá son ahora la primera religion existente! Esta claro saben “vender” promesas y cuentos varios!

Todo eso confirma que las Religiones todas son “Puro Cuento”!

Pero al margen “algo” van a tener que “inventar” en el Vaticano para al menos paliar la constante fuga de adeptos del Catolicismo!

De vez en cuando me pregunto: “Porque Francisco nos cae tan bien a mi y también a Alban”? En que se diferencia de otros Papas?

Y tambien me pregunto: “Porque a PIA y al resto de La Jauria su solo nombre les cae “de la patada” como dicen los mexicanos?

Claramente Francisco pareciera tener una mente mas “brillante” que el resto! Digamos usa su mente para buenos propositos!

Por ejemplo para combatir a los Curas y Obispos degenerados a quienes La Jauria con Pia a la cabeza “veneran”!

Y en cambio Alban y yo “les damos siempre con todo” a estos criminales degenerados! Mientras PIA reza por ellos! Amén!

Ya no tengo ni idea de cuantos articulos he escrito condenando las inmundas dictaduras de Videla, Massera, Rojas, Aramburu, Pinochet etc.

Pero seguro PIA recuerda todos sus muchos articulos “alabando” las “virtudes cristianas” de estos criminales y cobardes!

De alli y conociendo a Francisco un poco mejor me hago otra nueva pregunta si el Papa Francisco supiese todos estos detalles es decir el CV de cada uno de nosotros a quien se le ocurriria invitar al Vaticano? A una muy “catolica” PIA o un muy “Ateo” como Alberto? Hummm!

Y en este articulo que sigue mas abajo le sacara las dudas a PIA y a su Jauria sobre el porque Francisco no tardaria mucho en decidir!

PIA! Creo una procesión hasta Bahia Blanca la ayudaría a lavar al menos algunos pecados de su amplio repertorio!

From California with Love!
Alberto R. Pringles

¿Simpatiza Francisco con el ateísmo cristiano?

El papa Francisco se entiende más con los ateos que muchos de sus antecesores. Él siempre rechazó la idea de que ser ateo conlleve ser inmoral, ya que sin fe no existiría ética.

Es la idea tan cultivada por los viejos católicos de que "Si Dios no existe, todo está permitido".

Juan Arias. Diario “El País”. Mayo 14, 2015.

Está cada vez más claro que el papa Francisco se entiende mejor con ateos como José Mújica o Raúl Castro que con algunos católicos tradicionales que no le perdonan que se haya despojado de todos los símbolos del poder papal, heredados del Imperio Romano, cuando la Iglesia pasó de ser perseguida y escondida en las catacumbas a religión del Estado.

¿Estará Francisco simpatizando con el ateísmo cristiano? Cuando en el Vaticano recibe en audiencia a políticos ateos da la impresión de que conversa a gusto con ellos. Y ateos y agnósticos se sienten atraídos por la figura del pontífice, del que algunos miembros de la Curia afirman con cierto desdén que "no parece Papa".

Quienes conocen de cerca a Francisco confirman que cuando era cardenal de Buenos Aires mantuvo siempre una relación cordial con los no creyentes y con los ateos, así como con los líderes de otras religiones.

En su libro de conversaciones con el rabino Abraham Skorka, Entre el cielo y la tierra, el entonces arzobispo argentino contaba que cuando alguien se acercaba a él para conversar no le preguntaba si creía o no en Dios. Lo importante, afirma, era saber si su interlocutor "hacía algo por los demás" que era como preguntarle si creía en la humanidad.

Para Francisco, los verdaderos ateos no son los que niegan a Dios, sino al prójimo. Ha debido de ser esa postura suya, que recuerda al ateísmo cristiano o al cristianismo ateo, teorizado por teólogos como Paul von Buren, C.Lyas, Thomas Ogletree o Altizer entre muchos otros, lo que está llamando la atención de los no creyentes. Para los seguidores del cristianismo ateo "la palabra Dios, por sí misma, carece de significado y es engañosa", como afirma uno de sus teólogos.

Según dicho ateísmo cristiano "el tradicionalismo eclesiástico ha dejado de ser cristiano" y recuerda que Jesús fue un laico, un seglar, no un miembro de la casta sacerdotal.

Es justamente de lo que algunos católicos tradicionales acusan a Francisco: de haberse olvidado de ser Papa, eclesiástico, y de hablar y preocuparse más de los hombres y sus angustias, de su pobreza y de las injusticias perpetradas contra él, que de Dios.

El líder cubano, bajo cuyo régimen comunista sufrieron persecución y ostracismo miles de fieles cristianos, dijo al salir de una audiencia de una hora con el Papa: "Si sigue así volveré a rezar y regreso a la Iglesia".

El líder cubano, dijo al salir de una audiencia de una hora con el Papa: "Si sigue así volveré a rezar y regreso a la Iglesia"

Sin duda, Francisco no le habló de Dios al líder cubano, sino de la necesidad de que los cubanos puedan realizar sus deseos de felicidad y libertad.

La misma conversación fue la que Francisco tuvo con el entonces presidente de Uruguay, José Mújica, quien al salir de la audiencia confió que aunque él era ateo, se había entendido bien con el Papa en la lucha por la defensa de los más pobres y humillados de la Tierra.

No hay duda que Francisco, en sus discursos y en sus actos, sigue más el cristianismo de los orígenes que el de las teologías medievales. Su credo es el de aquel profeta judío que iba a la búsqueda de la caravana de desheredados que la sociedad bien de su tiempo arrinconaba o despreciaba

Hay un pasaje de los evangelios emblemático: cuando Jesús dice que curaba a los enfermos y arrojaba los demonios porque "no soportaba ver sufrir a la gente". Era hacer el bien por el bien, no en busca de una recompensa ni siquiera divina.

El ateísmo cristiano afirma, justamente, que "no hay necesidad de amenazar con el infierno ni seducir con el paraíso para hacer el bien". Un concepto que Francisco recalca cada día en sus discursos y conversaciones con los periodistas.

Hay quien no ve de buenos ojos, dentro del catolicismo de Roma, que el Papa, mientras lleva una vida austera y sencilla, sin las viejas pompas pontificias, no desdeñe los pequeños placeres de la vida. Los de todos los mortales, desde un buen café o el entusiasmo por su equipo de fútbol al de cocinarse el mismo un pollo. Es un Papa que no tiene miedo al tacto, que besa, abraza y cultiva con pasión sus amistades.

Y es el ateísmo cristiano, para quien no hay otra divinidad que la propia humanidad, el que ha dejado de lado el llamado "odio paulino al cuerpo", aquel miedo que el Apóstol Pablo, demostraba por la sexualidad y que le llevó a relegar a las mujeres de la jerarquía de la Iglesia, a pesar de haber sido ella las promotoras de las primeras comunidades cristianas.

De lo que algunos acusan a Francisco: de haberse olvidado de ser Papa y de preocuparse más de los hombres que de Dios

El papa Francisco se entiende más con los ateos que muchos de sus antecesores. Él siempre rechazó la idea de que ser ateo conlleve ser inmoral, ya que sin fe no existiría ética.

Es la idea tan cultivada por los viejos católicos de que "Si Dios no existe, todo está permitido".

Francisco está recordando a su Iglesia que existe otro modo religioso de ver las cosas y la vida, y que no es indispensable la fe en Dios para sacrificarse por el prójimo. Él sabe muy bien que la Iglesia que representa, que tanto temió siempre a los ateos, fue capaz de matar en nombre de Dios. Por el contrario, el cristianismo ateo reconoce que el mandamiento de "no matarás" sigue siendo válido y razonable sin necesidad de dioses que lo prohíban.

El papa Francisco está repitiendo machaconamente a obispos y cardenales que la fe les debe arrancar de sus palacios para que vayan a la periferia de las ciudades, donde el poder ha creado los nuevos guetos de los condenados a la miseria. Les pide que no tengan miedo de "tocar" a los pobres. No les pide que recen a Dios por ellos, sino que sean un dios bueno para ellos.

¿No será esa insistencia más en los hombres que en Dios lo que atrae en Francisco la curiosidad y simpatía de ateos y agnósticos, así como cierta distancia de los católicos tradicionalistas?

Francisco está haciendo de algún modo suya la filosofía de los teólogos del ateísmo cristiano que defienden que no es posible creer en algún dios si antes no se cree y abraza a la humanidad más marginada y desamparada.

Alberto R. Pringles
Los Ángeles, California
Alberto.Pringles@Argentinisima.US

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Argentina llega a la Grande Prueba - por a p vanoli



ARGENTINA 2015: “VEO"
- Parravicini & Estrada -

La profecía en vías de Comprensión:

"¡ARGENTINA LLEGA A LA GRANDE PRUEBA!
ARGENTINA VERÁ LO QUE NO VIO... ¡SERÁ!"

Benjamín Solari Parravicini (1898-1974). Argentina.

“La Grande Prueba”: Nuestra también profetizada “REVOLUCIÓN FRANCESA, EN TRIUNFO”. Un muy próximo levantamiento del pueblo “Indolente y Dormido”, que llega al tiempo del “instante” del Mensajero de Dios, que “Desvanece como el humo las ambiciones de los soberbios”.

“Lo que no vio”:

"VEO BANDAS RAPACES, MOVIDAS DE CODICIA, LA MÁS VIL DE TODAS LAS PASIONES, enseñorearse del país, dilapidar sus finanzas, pervertir su administración, chupar sus sustancias, pavonearse insolentemente en las más cínicas ostentaciones del fausto, comprarlo y venderlo todo, hasta comprarse y venderse unos a otros a la luz del día.

VEO MÁS. VEO UN PUEBLO INDOLENTE Y DORMIDO que abdica sus derechos, olvida sus tradiciones, sus deberes y su porvenir, lo que debe a la honra de sus progenitores y al bien de la posteridad, a su estirpe, a su familia, A SÍ MISMO Y A DIOS, y se atropella en las bolsas, pulula en los teatros, bulle en los paseos, en los regocijos y en los juegos, pero ha olvidado la senda del fin, y va a todas partes, menos donde van los pueblos animosos, CUYAS INSTITUCIONES AMENAZAN DESMORONARSE CARCOMIDAS POR LA CORRUPCIÓN Y LOS VICIOS.

¡LA CONCUPISCENCIA ARRIBA, Y LA CONCUPISCENCIA ABAJO! ¡ESO ES LA DECADENCIA! ¡ESO ES LA MUERTE!

SEÑORES... NOS PEDIRÁN CUENTA DE NUESTRA PERSEVERANCIA Y DE NUESTRO VALOR.

¡NOS LAS PEDIRÁ DIOS, QUE JUZGA LOS JUICIOS HUMANOS, DESVANECE COMO EL HUMO LAS AMBICIONES DE LOS SOBERBIOS, Y REINA POR EL DERECHO, SOBRE LOS PUEBLOS VARONILES QUE AMAN Y SIRVEN LA JUSTICIA!"

José Manuel Estrada, 1842-1894. Argentina.
"Profesor, escritor, político, intelectual y eminente orador argentino, representante del pensamiento católico." (Wikipedia)

“Discurso en el Frontón”, Abril 13 de 1890. Fragmento.
Del libro: "De la República Verdadera a la República Posible" (1997). Biblioteca del Pensamiento Argentino, Tomo III. Botana, N. y Gallo, E. Buenos Aires: Emecé.

https://practicoreligion.files.wordpress.com/2013/03/estrada-discurso-en-el-frontc3b3n.pdf

16 de Mayo 2015. Desde Córdoba, Argentina.
arq. aníbal p. vanoli 
el pensamiento / acuario

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viernes, 15 de mayo de 2015

VOY A MOSTRAR SEÑALES EN EL MUNDO - por a p vanoli


MAYO 2015: “VOY A MOSTRAR SEÑALES EN EL MUNDO”
“Nunca os olvidéis de Mi Promesa de venir otra vez”

Mensaje de Alerta:

“MI TIEMPO ESTÁ CASI SOBRE VOSOTROS.
Nunca perdáis la esperanza o desesperéis cuando seáis testigos del trabajo de Mis enemigos y la rapidez con la que sus astutos malos caminos son aceptados por almas desprevenidas.

Soy primero que todo un Dios de gran Paciencia Y MI MISERICORDIA SERÁ VERTIDA SOBRE LA RAZA HUMANA EN ABUNDANCIA ENTRE LAS LLAMAS DE MI AMOR. Estas Llamas infundirán en aquellos que se han separado de Mí UNA RENOVACIÓN DE LA FE EN MÍ.

MI TIEMPO LLEGARÁ, PERO NO ANTES DE QUE EL MUNDO VEA LAS SEÑALES PREDICHAS EN EL LIBRO DEL APOCALIPSIS. NO TENGÁIS MIEDO DE MÍ. PREPARAOS PARA MÍ.

Mis amados fieles, incluyendo a aquellos que Me llamen, DURANTE “EL AVISO” (*), no morirán jamás. Porque de ellos es el Reino Nuevo - Mi Reino - un mundo sin fin.

ESTE PUEDE SER UN MOMENTO DE CONFUSIÓN, DIVISIÓN, TRISTEZA Y NOSTALGIA PARA AQUELLOS QUE ME REPRESENTAN EN ESTA TIERRA PARA PROCLAMAR LA VERDAD. PERO SABED ESTO: YO SOY LA VERDAD.

Venid. Permaneced cerca de Mi. Yo os conduciré a vuestra legítima herencia.

NUNCA OS OLVIDÉIS DE MI PROMESA DE VENIR OTRA VEZ.
VOY A MOSTRAR SEÑALES DE TODO TIPO EN TODO EL MUNDO AHORA.

AQUELLOS QUE ESTÁN BENDECIDOS CON EL DON DEL ESPÍRITU SANTO, SABRÁN QUE ELLOS HAN SIDO ENVIADOS A VOSOTROS POR MANDATO DE MI AMADO PADRE. ID EN PAZ.”

Cristo Jesús.
A través de Su vidente europea de identidad reservada.
6 de Mayo 2015. Original en Inglés. Fragmentos del mensaje.
http://www.elgranaviso-mensajes.com/

(*).- "EL AVISO": Una gran CRUZ ROJA, RESPLANDECIENTE, que aparecerá en los Cielos y sera vista por toda la Humanidad. La profetizada "SEÑAL DEL HIJO DEL HOMBRE" mencionada en los Evangelios. Un espectacular evento sin precedentes, a cargo del Comando Ashtar de la Confederación Intergalàctica.

14 de Mayo 2015. Desde Córdoba, Argentina.
arq. aníbal p. vanoli 
el pensamiento / acuario

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El derrumbe de la Iglesia Católica - por Alberto R. Pringles


El derrumbe de la Iglesia Católica!
Alberto R. Pringles
Los Angeles, California
Alberto.Pringles@Argentinisima.US

Diciembre 05, 2014

Tal cual se expone en todos los medios del mundo los miembros de la Iglesia Católica Apostólica Romana siguen decayendo en forma rápida y progresiva desde hace unos 30 años a esta parte y los que la abandonan se convierten a otras Iglesias Protestantes en particular a la Iglesia Pentecostal como así muchos que abandonan las Religiones y se califican como No Religiosos o Ateos.

Y es fácil de observar lo que ocurre en todas partes como así en Argentina donde muy poca gente concurre a la Iglesia los días domingos ni tampoco en feriados religiosos! Es lo mismo que ocurre aquí en EE.UU. Nada más dramático que el reciente anuncio del Arzobispado de New York anunciando la venta de 50 Iglesias debido a la disminución de adherentes.

Aquí una Lista de Iglesias Católicas cerradas en _New_York

Y es cierto! Las celebraciones religiosas son ahora solo “un feriado más”! Y todos pueden fácilmente corroborar esto en la próxima Navidad!

Y a qué se debe esto? Mi juicio simplemente es una consecuencia de que la humanidad es ahora más educada, más sofisticada y más amplia de criterio, más dispuesta a escuchar evidencias de todo tipo que desvirtúan las fabulas y leyendas en que se basan las religiones.

Las religiones son más fecundas en un ámbito de ignorancia y de pobreza! Siempre fue así!

Por ejemplo en los gráficos de más abajo muestra a Argentina con el menor porcentaje de católicos, solo el 71% de la población se declara como tal! Y porque es eso? Porque también es cierto que Argentina tiene el más alto porcentaje de población alfabetizada!

Y la mayor con educación terciaria! Mas clarito? Echarle un poco de agua! A los chicos ya nadie lo empuja o mejor “obliga” a ir al Catecismo! Para que van a ir? Acaso aprenden algo nuevo y útil? Esta más seguros en casa seguramente!

Pero claro siempre habrá gente que tiene “fiaca” para ponerse a Pensar! Es “mucho trabajo” dirán! Y así se les oxida el cerebro! SÍ? Cierto PIA?

Cuando miraba la magnífica serie de TV “Cosmos” que conducía Neil deGrasse Tyson quien es un brillante astrofísico,cosmologísta, autor, etc.

En otras palabras “es un bocho, es un cráneo”!

Y Tyson aseguraba que el 85% de los científicos son Ateos, incluyéndose a sí mismo! Por supuesto!

”Lo bueno sobre la Ciencia es que “es cierta” crea Usted o no crea que es cierta”! Suele Tyson decir!

Nota: Acaban de anunciar que Neil deGrasse Tyson disertara en Hollywood en el mes de Enero! Saben lo que cobran las entradas? Entre 300 y 600 Dólares! WOW! Tyson y yo poniéndote por el cielo! “Ateo Desgraciado”!

Cuando se mira esta serie (la cual ignoro si ya fue televisada en Argentina) y donde se muestran un sinfín de evidencias y un abismal números de pruebas de las falacias religiosas es difícil evitar la caída de tantos cuentos religiosos! A mi juicio “Cosmos” es una serie incomparable y nos nutre de conocimientos que el grueso desconoce! Lo más importante es nos enseña a “Pensar”! y de allí a deducir, a crear y a…….! No hay limites!

Por ello las religiones de las cuales hay y ha habido millares y millares van lentamente desapareciendo porque no tienen pilares en donde sostenerse!

(Luego Pringles transcribe el que considera un magnifico artículo de la situación de la Religión Católica en Latinoamérica tomado de la “Agencia Infobae” que no hemos agregado aquí pero que puede encontrarse con facilidad en internet).

Gracias.
Alberto R. Pringles
Alberto.Pringles@Argentinisima.US














































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martes, 12 de mayo de 2015

Próximo viaje del Papa Francisco del 5 al 13 de Julio


VATICANO, 08 May. 15 / 07:59 am (ACI/EWTN Noticias).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha dado a conocer esta mañana el programa oficial del viaje del Papa Francisco a Ecuador, Bolivia y Paraguay, que se realizará del domingo 5 hasta el lunes 13 de julio cuando el Santo Padre regrese a Roma.

A continuación el programa completo dado a conocer en simultáneo por el Vaticano y las tres conferencias episcopales. Los tiempos corresponden a las horas locales en cada país:

Domingo 5 de julio
9:00 Partida desde el aeropuerto de Roma / Fiumicino desde Roma hacia Quito (Ecuador)
15:00 Llegada al aeropuerto internacional Mariscal Sucre en Quito. Ceremonia de bienvenida (Discurso del Santo Padre).

Lunes 6 de julio
9:00 Partida en avión hacia Guayaquil. Llegada al aeropuerto internacional José J. de Olmedo de Guayaquil.
11:15 Santa Misa en el Santuario de la Divina Misericordia. (Homilía del Santo Padre)
14:00 Almuerzo en el Colegio Javier con la Comunidad de los Jesuitas y el séquito papal.
17:10 Partida en avión de regreso a Quito.
18:00 Llegada a Quito
19:00 Visita de cortesía al Presidente Rafael Correa en el Palacio Carondelet
20:10 Visita a la Catedral de Quito (Saludo del Santo Padre)

Martes 7 de julio
9:00 Encuentro con los obispos de Ecuador en el centro de congresos del Parque del Bicentenario.
10:30 Santa Misa en el Parque del Bicentenario (Homilía del Santo Padre)
16:30 Encuentro con el mundo de la escuela y de la universidad en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (Discurso del Santo Padre)
18:00 Encuentro con la sociedad civil en la Iglesia de San Francisco (Discurso del Santo Padre)
19:15 Visita privada a la Iglesia de la Compañía.

Miércoles 8 de julio
9:30 Visita a la Casa de reposo de las Misioneras de la Caridad.
10:30 Encuentro con el clero, religiosos, religiosas y seminaristas en el Santuario Nacional Mariano El Quinche. (Discurso del Santo Padre)
12:00 Partida en avión de Quito a La Paz (Bolivia)
16:15 Llegada al aeropuerto internacional de El Alto en La Paz. Ceremonia de bienvenida (Discurso del Santo Padre)
18:00 Visita de cortesía al Presidente de Bolivia Evo Morales en el Palacio de Gobierno.
19:00 Encuentro con las autoridades civiles en la Catedral de La Paz (Discurso del Santo Padre)
20:00 Partida en avión a Santa Cruz de la Sierra.
21:15 Llegada en avión al aeropuerto internacional Viru Viru en Santa Cruz de la Sierra.

Jueves 9 julio
10:00 Santa Misa en la plaza del Cristo Redentor.
16:00 Encuentro con los sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en la escuela Don Bosco (Discurso del Santo Padre)
17:30 Participación en el II Encuentro Mundial de Movimientos Populares en el centro Expoferia (Discurso del Santo Padre)


Viernes 10 julio
9:30 Visita al centro de reeducación Santa Cruz-Palmasola (Discurso del Santo Padre)
11:00 Encuentro con los obispos de Bolivia en la iglesia parroquial de La Santa Cruz.
12:45 Ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Viru Viru.
13:00 Partida en avión hacia Asunción (Paraguay).
15:00 Llegada al aeropuerto internacional Silvio Pettirossi de Asunción. Ceremonia de bienvenida.
18:00 Visita de cortesía al Presidente de Paraguay Horacio Cartes en el Palacio de López.
18:45 Encuentro con las autoridades y con el cuerpo diplomático en el jardín del Palacio López (Discurso del Santo Padre).

Sábado 11 de julio
8:30 Visita al hospital general pediátrico Niños de Acosta Ñu (Saludo del Santo Padre)
10:30 Santa Misa en la plaza del Santuario Mariano de Caacupé (Homilía del Santo Padre)
16:30 Encuentro con representantes de la sociedad civil en el Estadio León Condou de la escuela San José (Discurso del Santo Padre)
18:15 Vísperas con los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas y movimientos católicos en la Catedral Metropolitana de la Asunta (Homilía del Santo Padre).

Domingo 12 de julio
8:15 Visita a la población del Bañado Norte (Capilla de San Juan Bautista) (Discurso del Santo Padre).
10:00 Santa Misa en el campo grande de Ñu Guazú (Homilía y ángelus del Santo Padre)
13:00 Encuentro con los obispos de Paraguay en el Centro Cultural de la Nunciatura Apostólica.
13:30 Almuerzo con los obispos de Paraguay y con el séquito papal.
17:00 Encuentro con los jóvenes en la Costanera.
19:00 Partida en avión hacia Roma

Lunes 13 de julio
13:45 Llegada al aeropuerto de Roma / Ciampino.

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lunes, 11 de mayo de 2015

Verástegui: cómo vivir en castidad



Video: https://youtu.be/DzUVMD6Mjpg

ATLANTA, 10 May. 15 / 09:09 pm (ACI/EWTN Noticias).- El actor y productor mexicano Eduardo Verástegui fue entrevistado recientemente por el periodista Ismael Cala para la cadena estadounidense CNN, en el marco de la gira promocional de la película Little Boy. En su presentación, Verástegui sorprendió a su interlocutor por su testimonio de vida en castidad durante 13 años.

Little Boy, película en la que Eduardo Verástegui cumplió los roles de actor y productor, fue estrenada el 24 de abril en Estados Unidos. Actualmente, el portal especializado en cine IMDB le otorga 7 puntos de 10.

En su entrevista, Verástegui confesó a Cala que el secreto de sus 13 años de castidad es su intensa vida espiritual.

“Soy una persona muy débil, y es por eso que tengo una disciplina espiritual. Si me quitas mi disciplina espiritual, si me quitas a Dios del centro de mi vida yo colapso en dos minutos. No puedo, vivo en un mundo lleno de tentaciones, y la capital de las tentaciones es nuestra carrera”, dijo el actor mexicano.

Verástegui aseguró que “si no tengo yo esta disciplina espiritual de todos los días, si no voy al gimnasio del almapara desarrollar una vida virtuosa no puedo, es imposible”.

Ante la sorpresa de su interlocutor por su cambio de vida y su decisión de vivir la castidad hasta el matrimonio, Verástegui explicó que “cuando hago algo, me gusta irme hasta la raíz, en todo lo que hago”.

“Soy una persona que me gusta también mucho la disciplina, lo que cuesta trabajo, los retos”.

El actor mexicano recordó que “era la ‘oveja perdida’ de la familia” inmerso en el mundo del espectáculo hasta que una profesora de inglés, a la que había contratado para aprender el idioma y obtener papeles importantes en Estados Unidos, le dio una lección que le cambió la vida a sus 28 años.

“Lastimé a muchas mujeres”, confesó Verástegui, y señaló que “crecí en un ambiente donde yo pensaba que el verdadero hombre era el don juan, el latin lover, el mujeriego, el playboy, el casanova, el seductor”.

“Creces tú viendo esas películas”, dijo, y terminas creyendo“que para poder ser feliz tienes que convertirte en ese hombre”.

Por eso, lamentó, “desde muy joven, desde adolescente, yo pensaba que si no llevaba yo ese estilo de vida, de convertirme en un don juan, iba a ser un loser, un perdedor. Y después me di cuenta que mis amigos en aquel entonces, cuando yo tenía una novia y después otra, no solo el ego se subía, sino que todos mis amigos ‘no hombre, a este no se le va ninguna, bravo, hay que juntarnos con él’ y el ego sigue subiendo”.

“Yo tenía mi lista, bueno ahora me falta fulanita. Qué pasa, durante muchos años viví así, fui infiel”.

En ese momento, su maestra de inglés, “muy inteligente, filósofa, psicóloga”, le cuestionó: “‘¿Te gustaría casarte y tener hijas?’, yo le dije ‘sí’, me sigue preguntando cosas, ‘¿qué tipo de hombre te gustaría que tu hija conociera para que forme una familia? ¿Me puedes describir a ese hombre?’, y obviamente describí a un santo, para mi hija un hombre que le sea fiel, leal, que la ponga en un pedestal como si fuera un diamante, que la ame, que la haga reír, que la cuide, que de la vida por ella, en fin, me faltaba describirlo”.

Al preguntarle ella si Verástegui creía ser el hombre que deseaba para sus hijas, sintió “que algo me picó en el corazón, y dije yo no soy ese hombre”.

“Ahí le hice una promesa a Dios de tratar a toda mujer como me gustaría que trataran a mi futura hija, a mi madre o a mis tres hermanas”, aseguró.

El actor y productor señaló que tras las conversaciones con su maestra de inglés “entendí que el sexo es sagrado, es un regalo de Dios, hay que cuidarlo, hay que preservarlo, ¿para qué? Para compartirlo con la mujer más importante de tu vida. En mi caso, ¿quién va a ser esa persona? La madre de mis hijos. ¿Quién? Mi esposa. ¿Cuándo? El día que me case”.

“Yo siempre le he dicho a mis tres hermanas: cuando vengan estos hombres a hablarles al oído y a decirles esto, esto, esto y el otro. No le den la parte más íntima de ustedes a un hombre solamente porque les dicen cosas bonitas. Si quiere azul celeste, que le cueste. Si quiere lo más íntimo de ti, que te lleve al altar. Y si te dice ‘no estoy seguro’, dile ‘yo tampoco estoy segura’”.

Verástegui recordó que se comprometió a “serle fiel a esa persona que todavía no conozco, la madre de mis hijos, a la que le quiero entregar mi vida y voy a hacer una promesa de castidad, una disciplina de abstinencia”.

“Es una disciplina de controlar tus pasiones. Las pasiones obedecen a la razón, la razón obedece a un poder superior”, explicó.

Eduardo Verástegui subrayó que el sexo no es una necesidad física, pues “necesidad física es respirar porque si no respiras te mueres, comer porque si no comes te mueres. Yo hasta ahorita no conozco alguien que se haya muerto por abstinencia”.

El sexo, explicó, “es un deseo, un deseo muy fuerte que se puede controlar”, y añadió que los seres humanos “no somos animales, nos podemos controlar, con la razón. Las pasiones son buenas, pero ordenadas”.

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EE.UU. 2015: “BIEN CONOCEN LOS ACONTECIMIENTOS” - por a p vanoli


EE.UU. 2015: “BIEN CONOCEN LOS ACONTECIMIENTOS”
Las vigentes Profecías de los Hopi, Cayce, Parravicini y La Virgen.

1.- Preámbulo de Alerta 2015:

“No tambaleen perdiendo instantes preciosos en la vida tratando de resolver el FUTURO si éste aún no ha llegado. BIEN CONOCEN LOS ACONTECIMIENTOS Y ÉSTOS SE HAN PRECIPITADO, ADELANTÁNDOSE HACIA EL HOMBRE.

DEBEN PREPARARSE PARA ELLO, PARA QUE LO VENIDERO NO LES ENCUENTRE DORMIDOS SINO PREPARADOS ESPIRITUALMENTE;

Para que en esos instantes, EN QUE RECRUDECERÁ LA TRIBULACIÓN Y LOS MÍOS SERÁN EXTREMADAMENTE PROBADOS, no decaigan en la Fe y continúen siendo de Mi Heredad.

OREN, PUEBLO MÍO, OREN POR ESTADOS UNIDOS: PADECERÁ FUERTEMENTE A CAUSA DE LA NATURALEZA.

PADECERÁ EN DONDE SOBREABUNDA EL PECADO, EN DONDE SOBREABUNDA LA INDIFERENCIA HACIA MÍ Y DE DONDE HE SIDO ARROJADO DE MIS HIJOS.

LA COSTA OESTE DE ESTADOS UNIDOS SERÁ SORPRENDIDA.

NO DESEO HIJOS CABIZBAJOS ANTE LOS ANUNCIOS DE LO VENIDERO, DESEO HIJOS DE FE QUE NO TEMAN, PORQUE SABEN QUE SI YO ESTOY CON USTEDES, NADA LES TOCARÁ”

Cristo Jesús.
A través de Luz de María Bonilla. Argentina.
6 de Mayo 2015. Fragmento.
http://www.revelacionesmarianas.com/luz_de_maria.html

2.- Los conocidos “Acontecimientos” precipitándose ya y a precipitarse.

EDGAR CAYCE, profeta y vidente contemporáneo (1877-1945), cristiano y estadounidense, describió detalladamente los acontecimientos próximos de su país para este TIEMPO FINAL. Revelo que se producirán cambios por la NATURALEZA en toda su geografía, en mayor o menor grado:

“LOS ÁNGELES, SAN FRANCISCO, LA MAYORÍA DE ELLAS ESTARÁN ENTRE LAS DESTRUIDAS, INCLUSO ANTES QUE NUEVA YORK”

“PARTES DE LO QUE AHORA ES LA COSTA ESTE DE NUEVA YORK, O LA CIUDAD MISMA, DESAPARECERÁN EN GENERAL”

“LAS PARTES DEL SUR DE CAROLINA, GEORGIA, DESAPARECERÁN. ELLO SE PRODUCIRÁ MUCHO ANTES. LAS AGUAS DE LOS GRANDES LAGOS DE VACIARAN EN EL GOLFO DE MÉXICO”

“SI SE NOTARA UNA MAYOR ACTIVIDAD DEL VESUBIO O EL MONTE PELEE, SE PODRÍA ESPERAR EN LA COSTA SUR DE CALIFORNIA, Y EN LAS ÁREAS ENTRE SALT LAKE Y LA PARTE SUR DE NEVADA, UNA INUNDACIÓN CAUSADA POR TERREMOTOS, TRES MESES DESPUÉS DE LAS ERUPCIONES”

“EL MAYOR CAMBIO SE PRODUCIRÁ EN LA COSTA NORATLANTICA. MIREN HACIA NUEVA YORK, CONNECTICUT Y ESA ZONA. MUCHAS PORCIONES DE LA COSTA SERÁN ALTERADAS, COMO TAMBIÉN LA COSTA OESTE Y LA PARTE CENTRAL DE LOS ESTADOS UNIDOS”


Mapa de la nueva geografía de EE.UU., canalizado por Gordon Scallion.

Y también Edgard Cayce alerto de la necesaria preparación Espiritual para estos días:

“Y SOLO AQUELLOS QUE HAN PUESTO SU IDEAL EN ÉL Y QUE LO PRACTICAN EN SUS TRATOS CON SUS CONGÉNERES, PUEDEN ESPERAR SOBREVIVIR A LA IRA DEL SEÑOR”

Desde el espacio y desde sus naves multidimensionales, los Seres de Luz, los Ángeles de la Cosecha, los Hermanos mayores de la Confederación Intergaláctica a través de J. PROSHASKA, década de los 80, alertaron oportunamente:

“CUANDO MAYORES TEMBLORES AGITEN A LOS ÁNGELES Y CALIFORNIA, NO VAN A HUNDIR POR COMPLETO ESE ESTADO, HASTA QUE UN TEMBLOR MAYOR DERRUMBE LA LÍNEA DE FALLA DEL RÍO MISISÌPI.

ESTE TEMBLOR VA ATRAER UNO DE ADVERTENCIA, Y EN 12 HORAS UN SEGUNDO TEMBLOR DESBASTADOR VA A DIVIDIR EL CONTINENTE.

DESPUÉS DE ESTO, MAYORES COSAS VAN A OCURRIR ALREDEDOR DEL MUNDO. PRIMERO LOS ÁNGELES, LUEGO NUEVA YORK, LUEGO ITALIA, ETC.…”

Los antiguos nativos de América del Norte, los HOPI, en su sabiduría, también advirtieron sobre el aumento de la actividad volcánica, las inundaciones y los terremotos, para este TIEMPO FINAL.

Prescindiendo de la exactitud de las fechas, habrían anunciado un sorpresivo TERREMOTO EN LOS ÁNGELES, California, costa Oeste de la nación, para un mes de ABRIL… “Casualmente” en la primaveral estación de hoy, como fuera anunciado también por JOE BRANDT en 1937. Ver: “CALIFORNIA SOMNOLIENTA, 3:55 PM”. solazulsiete.blogspot.com.ar

Y La Virgen, desde Córdoba, Argentina, aludiendo a los TORNADOS que hoy asolan a esta nación del norte, y demás padecimientos por la naturaleza, alerto oportunamente:

“EN LA GRAN AMÉRICA DEL NORTE SE HAN DE PRODUCIR GRANDES CATACLISMOS, MAREMOTOS, TERREMOTOS Y TORNADOS”

Pero también habrá otros “padecimientos” para el despertar de la FE, y para purificar su “Modelo Económico”. Nuestro Profeta Benjamín Solari Parravicini nos recuerda:

“BOLSA AL SUELO. CRISIS. CRISIS.
EL GRAN MILLONARIO YANKEE DEJARA DE SER”
Y Nueva York, su emblemática sede bursátil, también “padecerá” por el TERRORISMO. Ver: “EL INCENDIO DE NUEVA YORK”.solazulsiete.blogspot.com.ar

Y como si todo esto fuera poco para una nación, los HOPI también profetizaron un inminente y purificador “holocausto nuclear”:

“LOS ESTADOS UNIDOS SERÁN DESTRUIDOS, LA TIERRA Y LAS GENTES, POR BOMBAS ATÓMICAS Y RADIACTIVIDAD.

SOLO LOS HOPIS Y SUS TIERRAS SERÁN PRESERVADOS COMO UN OASIS AL QUE HUIRÁN LOS REFUGIADOS”

Y Benjamín Solari Parravicini, así nos advertía:

“LA MIRADA DEL QUE SOSLAYA EL PATRONAZGO MUNDIAL SERÁ ENCEGUECIDA POR AMBICIÓN, MAS SERÁ ÉL MORTALMENTE CIEGO CUANDO LOS FUEGOS”

“AMERICANOS DEL NORTE… NADA HABRÁ QUE LOS CONTENGA. UN RAYO AMARILLO LO CONSEGUIRÁ”

3.- Para finalizar:

“AMADOS MÍOS: NO TODO ESTÁ PERDIDO, AÚN PUEDEN ARREPENTIRSE Y CLAMAR MI MISERICORDIA, PUES ÉSTA NUNCA SE CERRARÁ PARA MIS HIJOS;

PERO A LA VEZ, NO SERÍA UN REY JUSTO SI NO LE DIERA A CADA CUAL LO QUE HA COSECHADO. POR ELLO, MI JUSTICIA ES INMINENTE, ATRAÍDA POR LOS MALOS ACTOS Y OBRAS DEL SER HUMANO.

YA ESTÁN VIVIENDO MI JUSTICIA Y NO SE CONVIERTEN, NO TOMAN CONSCIENCIA DEL ALCANCE E IMPORTANCIA DE MI LLAMADO Y DE LOS CONSTANTES LLAMADOS DE MI MADRE”

Cristo Jesús.
A través de Luz de María Bonilla. Argentina.
6 de Mayo 2015. Fragmento.
http://www.revelacionesmarianas.com/luz_de_maria.html

10 de Mayo 2015. Desde Córdoba, Argentina.
arq. aníbal p. vanoli 
el pensamiento / acuario

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viernes, 8 de mayo de 2015

DEL EGO-MENTE AL CORAZÓN-ALMA - por aníbal p vanoli


“DEL EGO-MENTE AL CORAZÓN-ALMA”
Las oportunidades de Mayo 2015 para el Cambio.

El mensaje de Mayo:

“EL CAMBIO QUE TIENE QUE OCURRIR EN CADA SER ENCARNADO ES PASAR DEL EGO/MENTE AL CORAZÓN/ALMA COMO CENTRO DE SU SER Y DE LA VIDA EN LA TIERRA.

Esto suena bastante fácil, pero ¿Por qué es tan difícil para tanta gente?

BUENO, ESTO SE DEBE A QUE DURANTE EL PERÍODO RECIENTE DE SU EVOLUCIÓN LA MENTE SE HA CONVERTIDO EN LA PARTE MÁS FUERTE DE LA MAYORÍA DE LOS SERES HUMANOS Y SU MUNDO.

La MENTE controla la percepción y crea la continuidad para que la vida pueda ser experimentada como una "historia" que es continua de una manera racional y "tiene sentido" para la MENTE.

Cuando ocurren cosas QUE NO PARECEN TENER SENTIDO O ENCAJAR EN LA HISTORIA, la MENTE siempre es capaz de suavizar las cosas y crear una historia que explica por qué las cosas suceden, basada en las ideas de Causa y Efecto en una línea de tiempo continua.

Sin embargo, A MEDIDA QUE DESPIERTAS empiezas a ver que hay muchas líneas de tiempo y muchas historias, todas siendo relatadas y promulgadas SIMULTÁNEAMENTE en tu realidad, a medida que las ALMAS crean y co-crean.

Esto lleva a confusión, YA QUE LA MENTE BUSCA DESENTRAÑAR EL CAOS Y ENCONTRAR LA "VERDAD". La verdad es que, amados míos, LA MENTE NUNCA PUEDE ENCONTRAR LA VERDAD, PUES LA VERDAD PERTENECE AL CORAZÓN Y AL ALMA. Es sólo AQUÍ que cada ser encontrará LO QUE BUSCA COMO VERDAD.

LO QUE ESTÁ OCURRIENDO EN ESTE PERÍODO DE TRANSICIÓN ES QUE SUS MENTES BUSCAN AFERRARSE A LA DOMINACIÓN DEL ARGUMENTO TEMPORAL Y DE LA VERDAD DE SU HISTORIA, Y NO QUIEREN SOLTAR.

Hay un MIEDO PROFUNDO a que cuando la MENTE suelte su propiedad de la "verdad", entonces todo va a colapsar. Esta es la premisa de su campo de "psicología".

Sin embargo, podríamos decir que cuando la MENTE "deja ir" y permite al ALMA ingresar, HAY OTRA PERSPECTIVA SOBRE EL TIEMPO, EL ESPACIO Y LA REALIDAD QUE LIBERA A CADA SER A EXPERIMENTAR LA VIDA EN UN NIVEL SUPERIOR DE CONCIENCIA Y EN ARMONÍA CON EL CORAZÓN Y EL ALMA.

UN NUEVO SUEÑO Y UNA NUEVA REALIDAD NACEN.
COMIENZAS A VER Y A EXPERIMENTAR COSAS QUE NO SE VEÍAN Y NI SE SENTÍAN ANTES, PORQUE ESTABAN OCULTAS POR LOS FILTROS DE LA MENTE.

¡LOS VELOS SE LEVANTAN Y REALMENTE VES LO QUE ESTÁ DELANTE DE TI!

En esta NUEVA FORMA DE SER, la MENTE continúa siendo una parte de la historia de la Creación de la Realidad, PERO NO DOMINA Y CONTROLA. Se convierte en el "relator de historias" que entrelaza las historias del CORAZÓN y del ALMA para manifestarlas sin necesidad de dominar, controlar o ser importante.

EL MES DE MAYO LES DARÁ MUCHAS OPORTUNIDADES PARA AFLOJAR EL CONTROL DE LA MENTE EGOICA Y ALINEARSE CON LOS IMPULSOS CREATIVOS DEL ALMA Y DEL CORAZÓN, Y EXPRESARSE A SÍ MISMOS DE UNA MANERA NUEVA.

Así que, Amados Míos, mientras meditan o simplemente se sientan en silencio, pidan a su MENTE que gentilmente SUELTE SU AGARRE SOBRE VUESTRA CREACIÓN DE LA REALIDAD y permita que el ALMA / SER SUPERIOR sea un socio y GUÍE vuestra creación de la realidad.”

Celia Fenn - 1 de Mayo 2015 - Fragmento.
Traducción: Marcela Borean - www.StarchildGlobal.com

Descargar las canalizaciones y artículos de Celia Fenn en español, en archivo Word, enhttp://manantialcaduceo.com.ar/libros.htm

La Profecía del fracaso de la Mente para encontrar la Verdad… Y la Verdad que sale al encuentro de los Corazones:

"LA VOZ DEL CORAZÓN YA NO SERÁ EN EL HOMBRE, Y EL MUNDO RODARÁ AL CAOS… DESPUÉS LA VOZ DE CRISTO Y EL EN EL MUNDO"

Benjamín Solari Parravicini (1898-1974). Argentina.

7 de Mayo 2015. Desde Córdoba, Argentina.
arq. aníbal p. vanoli 
el pensamiento / acuario

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miércoles, 6 de mayo de 2015

A CUANTOS LEAN ESTA CARTA GRACIA, MISERICORDIA Y PAZ


Misericordiae Vultus
BULA DE CONVOCACIÓN DEL JUBILEO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA

FRANCISCO
OBISPO DE ROMA
SIERVO DE LOS SIERVOS DE DIOS

A CUANTOS LEAN ESTA CARTA GRACIA, MISERICORDIA Y PAZ


1. Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, « rico en misericordia » (Ef2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como « Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad » (Ex34,6) no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la « plenitud del tiempo » (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y con toda su persona[1] revela la misericordia de Dios.

2. Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación. Misericordia: es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados para siempre no obstante el límite de nuestro pecado.

3. Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por esto que he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes.

El Año Santo se abrirá el 8 de diciembre de 2015, solemnidad de la Inmaculada Concepción. Esta fiesta litúrgica indica el modo de obrar de Dios desde los albores de nuestra historia. Después del pecado de Adán y Eva, Dios no quiso dejar la humanidad en soledad y a merced del mal. Por esto pensó y quiso a María santa e inmaculada en el amor (cfr Ef 1,4), para que fuese la Madre del Redentor del hombre. Ante la gravedad del pecado, Dios responde con la plenitud del perdón. La misericordia siempre será más grande que cualquier pecado y nadie podrá poner un límite al amor de Dios que perdona. En la fiesta de la Inmaculada Concepción tendré la alegría de abrir la Puerta Santa. En esta ocasión será una Puerta de la Misericordia, a través de la cual cualquiera que entrará podrá experimentar el amor de Dios que consuela, que perdona y ofrece esperanza.

El domingo siguiente, III de Adviento, se abrirá la Puerta Santa en la Catedral de Roma, la Basílica de San Juan de Letrán. Sucesivamente se abrirá la Puerta Santa en las otras Basílicas Papales. Para el mismo domingo establezco que en cada Iglesia particular, en la Catedral que es la Iglesia Madre para todos los fieles, o en la Concatedral o en una iglesia de significado especial se abra por todo el Año Santo una idéntica Puerta de la Misericordia. A juicio del Ordinario, ella podrá ser abierta también en los Santuarios, meta de tantos peregrinos que en estos lugares santos con frecuencia son tocados en el corazón por la gracia y encuentran el camino de la conversión. Cada Iglesia particular, entonces, estará directamente comprometida a vivir este Año Santo como un momento extraordinario de gracia y de renovación espiritual. El Jubileo, por tanto, será celebrado en Roma así como en las Iglesias particulares como signo visible de la comunión de toda la Iglesia.

4. He escogido la fecha del 8 de diciembre por su gran significado en la historia reciente de la Iglesia. En efecto, abriré la Puerta Santa en el quincuagésimo aniversario de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II. La Iglesia siente la necesidad de mantener vivo este evento. Para ella iniciaba un nuevo periodo de su historia. Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido intensamente, como un verdadero soplo del Espíritu, la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Derrumbadas las murallas que por mucho tiempo habían recluido la Iglesia en una ciudadela privilegiada, había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo. Una nueva etapa en la evangelización de siempre. Un nuevo compromiso para todos los cristianos de testimoniar con mayor entusiasmo y convicción la propia fe. La Iglesia sentía la responsabilidad de ser en el mundo signo vivo del amor del Padre.

Vuelven a la mente las palabras cargadas de significado que san Juan XXIII pronunció en la apertura del Concilio para indicar el camino a seguir: « En nuestro tiempo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad … La Iglesia Católica, al elevar por medio de este Concilio Ecuménico la antorcha de la verdad católica, quiere mostrarse madre amable de todos, benigna, paciente, llena de misericordia y de bondad para con los hijos separados de ella ».[2]En el mismo horizonte se colocaba también el beato Pablo VI quien, en la Conclusión del Concilio, se expresaba de esta manera: « Queremos más bien notar cómo la religión de nuestro Concilio ha sido principalmente la caridad … La antigua historia del samaritano ha sido la pauta de la espiritualidad del Concilio … Una corriente de afecto y admiración se ha volcado del Concilio hacia el mundo moderno. Ha reprobado los errores, sí, porque lo exige, no menos la caridad que la verdad, pero, para las personas, sólo invitación, respeto y amor. El Concilio ha enviado al mundo contemporáneo en lugar de deprimentes diagnósticos, remedios alentadores, en vez de funestos presagios, mensajes de esperanza: sus valores no sólo han sido respetados sino honrados, sostenidos sus incesantes esfuerzos, sus aspiraciones, purificadas y bendecidas … Otra cosa debemos destacar aún: toda esta riqueza doctrinal se vuelca en una única dirección: servir al hombre. Al hombre en todas sus condiciones, en todas sus debilidades, en todas sus necesidades ».[3]

Con estos sentimientos de agradecimiento por cuanto la Iglesia ha recibido y de responsabilidad por la tarea que nos espera, atravesaremos la Puerta Santa, en la plena confianza de sabernos acompañados por la fuerza del Señor Resucitado que continua sosteniendo nuestra peregrinación. El Espíritu Santo que conduce los pasos de los creyentes para que cooperen en la obra de salvación realizada por Cristo, sea guía y apoyo del Pueblo de Dios para ayudarlo a contemplar el rostro de la misericordia.[4]

5. El Año jubilar se concluirá en la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo, el 20 de noviembre de 2016. En ese día, cerrando la Puerta Santa, tendremos ante todo sentimientos de gratitud y de reconocimiento hacia la Santísima Trinidad por habernos concedido un tiempo extraordinario de gracia. Encomendaremos la vida de la Iglesia, la humanidad entera y el inmenso cosmos a la Señoría de Cristo, esperando que derrame su misericordia como el rocío de la mañana para una fecunda historia, todavía por construir con el compromiso de todos en el próximo futuro. ¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios! A todos, creyentes y lejanos, pueda llegar el bálsamo de la misericordia como signo del Reino de Dios que está ya presente en medio de nosotros.

6. « Es propio de Dios usar misericordia y especialmente en esto se manifiesta su omnipotencia ».[5] Las palabras de santo Tomás de Aquino muestran cuánto la misericordia divina no sea en absoluto un signo de debilidad, sino más bien la cualidad de la omnipotencia de Dios. Es por esto que la liturgia, en una de las colectas más antiguas, invita a orar diciendo: « Oh Dios que revelas tu omnipotencia sobre todo en la misericordia y el perdón ».[6] Dios será siempre para la humanidad como Aquel que está presente, cercano, providente, santo y misericordioso.

“Paciente y misericordioso” es el binomio que a menudo aparece en el Antiguo Testamento para describir la naturaleza de Dios. Su ser misericordioso se constata concretamente en tantas acciones de la historia de la salvación donde su bondad prevalece por encima del castigo y la destrucción. Los Salmos, en modo particular, destacan esta grandeza del proceder divino: « Él perdona todas tus culpas, y cura todas tus dolencias; rescata tu vida del sepulcro, te corona de gracia y de misericordia » (103,3-4). De una manera aún más explícita, otro Salmo testimonia los signos concretos de su misericordia: « Él Señor libera a los cautivos, abre los ojos de los ciegos y levanta al caído; el Señor protege a los extranjeros y sustenta al huérfano y a la viuda; el Señor ama a los justos y entorpece el camino de los malvados » (146,7-9). Por último, he aquí otras expresiones del salmista: « El Señor sana los corazones afligidos y les venda sus heridas. […] El Señor sostiene a los humildes y humilla a los malvados hasta el polvo » (147,3.6). Así pues, la misericordia de Dios no es una idea abstracta, sino una realidad concreta con la cual Él revela su amor, que es como el de un padre o una madre que se conmueven en lo más profundo de sus entrañas por el propio hijo. Vale decir que se trata realmente de un amor “visceral”. Proviene desde lo más íntimo como un sentimiento profundo, natural, hecho de ternura y compasión, de indulgencia y de perdón.

7. “Eterna es su misericordia”: es el estribillo que acompaña cada verso del Salmo 136 mientras se narra la historia de la revelación de Dios. En razón de la misericordia, todas las vicisitudes del Antiguo Testamento están cargadas de un profundo valor salvífico. La misericordia hace de la historia de Dios con Israel una historia de salvación. Repetir continuamente “Eterna es su misericordia”, como lo hace el Salmo, parece un intento por romper el círculo del espacio y del tiempo para introducirlo todo en el misterio eterno del amor. Es como si se quisiera decir que no solo en la historia, sino por toda la eternidad el hombre estará siempre bajo la mirada misericordiosa del Padre. No es casual que el pueblo de Israel haya querido integrar este Salmo, el grandehallel como es conocido, en las fiestas litúrgicas más importantes.

Antes de la Pasión Jesús oró con este Salmo de la misericordia. Lo atestigua el evangelista Mateo cuando dice que « después de haber cantado el himno » (26,30), Jesús con sus discípulos salieron hacia el Monte de los Olivos. Mientras instituía la Eucaristía, como memorial perenne de Él y de su Pascua, puso simbólicamente este acto supremo de la Revelación a la luz de la misericordia. En este mismo horizonte de la misericordia, Jesús vivió su pasión y muerte, consciente del gran misterio del amor de Dios que se habría de cumplir en la cruz. Saber que Jesús mismo hizo oración con este Salmo, lo hace para nosotros los cristianos aún más importante y nos compromete a incorporar este estribillo en nuestra oración de alabanza cotidiana: “Eterna es su misericordia”.

8. Con la mirada fija en Jesús y en su rostro misericordioso podemos percibir el amor de la Santísima Trinidad. La misión que Jesús ha recibido del Padre ha sido la de revelar el misterio del amor divino en plenitud. « Dios es amor » (1 Jn 4,8.16), afirma por la primera y única vez en toda la Sagrada Escritura el evangelista Juan. Este amor se ha hecho ahora visible y tangible en toda la vida de Jesús. Su persona no es otra cosa sino amor. Un amor que se dona gratuitamente. Sus relaciones con las personas que se le acercan dejan ver algo único e irrepetible. Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes llevan consigo el distintivo de la misericordia. En Él todo habla de misericordia. Nada en Él es falto de compasión.

Jesús, ante la multitud de personas que lo seguían, viendo que estaban cansadas y extenuadas, pérdidas y sin guía, sintió desde lo profundo del corazón una intensa compasión por ellas (cfr Mt 9,36). A causa de este amor compasivo curó los enfermos que le presentaban (cfr Mt 14,14) y con pocos panes y peces calmó el hambre de grandes muchedumbres (cfr Mt15,37). Lo que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia, con la cual leía el corazón de los interlocutores y respondía a sus necesidades más reales. Cuando encontró la viuda de Naim, que llevaba su único hijo al sepulcro, sintió gran compasión por el inmenso dolor de la madre en lágrimas, y le devolvió a su hijo resucitándolo de la muerte (cfr Lc 7,15). Después de haber liberado el endemoniado de Gerasa, le confía esta misión: « Anuncia todo lo que el Señor te ha hecho y la misericordia que ha obrado contigo » (Mc 5,19). También la vocación de Mateo se coloca en el horizonte de la misericordia. Pasando delante del banco de los impuestos, los ojos de Jesús se posan sobre los de Mateo. Era una mirada cargada de misericordia que perdonaba los pecados de aquel hombre y, venciendo la resistencia de los otros discípulos, lo escoge a él, el pecador y publicano, para que sea uno de los Doce. San Beda el Venerable, comentando esta escena del Evangelio, escribió que Jesús miró a Mateo con amor misericordioso y lo eligió: miserando atque eligendo.[7] Siempre me ha cautivado esta expresión, tanto que quise hacerla mi propio lema.

9. En las parábolas dedicadas a la misericordia, Jesús revela la naturaleza de Dios como la de un Padre que jamás se da por vencido hasta tanto no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia. Conocemos estas parábolas; tres en particular: la de la oveja perdida y de la moneda extraviada, y la del padre y los dos hijos (cfr Lc 15,1-32). En estas parábolas, Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón.

De otra parábola, además, podemos extraer una enseñanza para nuestro estilo de vida cristiano. Provocado por la pregunta de Pedro acerca de cuántas veces fuese necesario perdonar, Jesús responde: « No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete » (Mt 18,22) y pronunció la parábola del “siervo despiadado”. Este, llamado por el patrón a restituir una grande suma, le suplica de rodillas y el patrón le condona la deuda. Pero inmediatamente encuentra otro siervo como él que le debía unos pocos centésimos, el cual le suplica de rodillas que tenga piedad, pero él se niega y lo hace encarcelar. Entonces el patrón, advertido del hecho, se irrita mucho y volviendo a llamar aquel siervo le dice: « ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti? » (Mt 18,33). Y Jesús concluye: « Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos » (Mt 18,35).

La parábola ofrece una profunda enseñanza a cada uno de nosotros. Jesús afirma que la misericordia no es solo el obrar del Padre, sino que ella se convierte en el criterio para saber quiénes son realmente sus verdaderos hijos. Así entonces, estamos llamados a vivir de misericordia, porque a nosotros en primer lugar se nos ha aplicado misericordia. El perdón de las ofensas deviene la expresión más evidente del amor misericordioso y para nosotros cristianos es un imperativo del que no podemos prescindir. ¡Cómo es difícil muchas veces perdonar! Y, sin embargo, el perdón es el instrumento puesto en nuestras frágiles manos para alcanzar la serenidad del corazón. Dejar caer el rencor, la rabia, la violencia y la venganza son condiciones necesarias para vivir felices. Acojamos entonces la exhortación del Apóstol: « No permitan que la noche los sorprenda enojados » (Ef 4,26). Y sobre todo escuchemos la palabra de Jesús que ha señalado la misericordia como ideal de vida y como criterio de credibilidad de nuestra fe. « Dichosos los misericordiosos, porque encontrarán misericordia » (Mt5,7) es la bienaventuranza en la que hay que inspirarse durante este Año Santo.

Como se puede notar, la misericordia en la Sagrada Escritura es la palabra clave para indicar el actuar de Dios hacia nosotros. Él no se limita a afirmar su amor, sino que lo hace visible y tangible. El amor, después de todo, nunca podrá ser una palabra abstracta. Por su misma naturaleza es vida concreta: intenciones, actitudes, comportamientos que se verifican en el vivir cotidiano. La misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. Él se siente responsable, es decir, desea nuestro bien y quiere vernos felices, colmados de alegría y serenos. Es sobre esta misma amplitud de onda que se debe orientar el amor misericordioso de los cristianos. Como ama el Padre, así aman los hijos. Como Él es misericordioso, así estamos nosotros llamados a ser misericordiosos los unos con los otros.

10. La misericordia es la viga maestra que sostiene la vida de la Iglesia. Todo en su acción pastoral debería estar revestido por la ternura con la que se dirige a los creyentes; nada en su anuncio y en su testimonio hacia el mundo puede carecer de misericordia. La credibilidad de la Iglesia pasa a través del camino del amor misericordioso y compasivo. La Iglesia « vive un deseo inagotable de brindar misericordia ».[8] Tal vez por mucho tiempo nos hemos olvidado de indicar y de andar por la vía de la misericordia. Por una parte, la tentación de pretender siempre y solamente la justicia ha hecho olvidar que ella es el primer paso, necesario e indispensable; la Iglesia no obstante necesita ir más lejos para alcanzar una meta más alta y más significativa. Por otra parte, es triste constatar cómo la experiencia del perdón en nuestra cultura se desvanece cada vez más. Incluso la palabra misma en algunos momentos parece evaporarse. Sin el testimonio del perdón, sin embargo, queda solo una vida infecunda y estéril, como si se viviese en un desierto desolado. Ha llegado de nuevo para la Iglesia el tiempo de encargarse del anuncio alegre del perdón. Es el tiempo de retornar a lo esencial para hacernos cargo de las debilidades y dificultades de nuestros hermanos. El perdón es una fuerza que resucita a una vida nueva e infunde el valor para mirar el futuro con esperanza.

11. No podemos olvidar la gran enseñanza que san Juan Pablo II ofreció en su segunda encíclica Dives in misericordia, que en su momento llegó sin ser esperada y tomó a muchos por sorpresa en razón del tema que afrontaba. Dos pasajes en particular quiero recordar. Ante todo, el santo Papa hacía notar el olvido del tema de la misericordia en la cultura presente: « La mentalidad contemporánea, quizás en mayor medida que la del hombre del pasado, parece oponerse al Dios de la misericordia y tiende además a orillar de la vida y arrancar del corazón humano la idea misma de la misericordia. La palabra y el concepto de misericordia parecen producir una cierta desazón en el hombre, quien, gracias a los adelantos tan enormes de la ciencia y de la técnica, como nunca fueron conocidos antes en la historia, se ha hecho dueño y ha dominado la tierra mucho más que en el pasado (cfr Gn 1,28). Tal dominio sobre la tierra, entendido tal vez unilateral y superficialmente, parece no dejar espacio a la misericordia … Debido a esto, en la situación actual de la Iglesia y del mundo, muchos hombres y muchos ambientes guiados por un vivo sentido de fe se dirigen, yo diría casi espontáneamente, a la misericordia de Dios ».[9]

Además, san Juan Pablo II motivaba con estas palabras la urgencia de anunciar y testimoniar la misericordia en el mundo contemporáneo: « Ella está dictada por el amor al hombre, a todo lo que es humano y que, según la intuición de gran parte de los contemporáneos, está amenazado por un peligro inmenso. El misterio de Cristo ... me obliga al mismo tiempo a proclamar la misericordia como amor compasivo de Dios, revelado en el mismo misterio de Cristo. Ello me obliga también a recurrir a tal misericordia y a implorarla en esta difícil, crítica fase de la historia de la Iglesia y del mundo ».[10] Esta enseñanza es hoy más que nunca actual y merece ser retomada en este Año Santo. Acojamos nuevamente sus palabras: « La Iglesia vive una vida auténtica, cuando profesa y proclama la misericordia – el atributo más estupendo del Creador y del Redentor – y cuando acerca a los hombres a las fuentes de la misericordia del Salvador, de las que es depositaria y dispensadora ».[11]

12. La Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona. La Esposa de Cristo hace suyo el comportamiento del Hijo de Dios que sale a encontrar a todos, sin excluir ninguno. En nuestro tiempo, en el que la Iglesia está comprometida en la nueva evangelización, el tema de la misericordia exige ser propuesto una vez más con nuevo entusiasmo y con una renovada acción pastoral. Es determinante para la Iglesia y para la credibilidad de su anuncio que ella viva y testimonie en primera persona la misericordia. Su lenguaje y sus gestos deben transmitir misericordia para penetrar en el corazón de las personas y motivarlas a reencontrar el camino de vuelta al Padre.

La primera verdad de la Iglesia es el amor de Cristo. De este amor, que llega hasta el perdón y al don de sí, la Iglesia se hace sierva y mediadora ante los hombres. Por tanto, donde la Iglesia esté presente, allí debe ser evidente la misericordia del Padre. En nuestras parroquias, en las comunidades, en las asociaciones y movimientos, en fin, dondequiera que haya cristianos, cualquiera debería poder encontrar un oasis de misericordia.

13. Queremos vivir este Año Jubilar a la luz de la palabra del Señor: Misericordiosos como el Padre. El evangelista refiere la enseñanza de Jesús: « Sed misericordiosos, como el Padre vuestro es misericordioso » (Lc 6,36). Es un programa de vida tan comprometedor como rico de alegría y de paz. El imperativo de Jesús se dirige a cuantos escuchan su voz (cfr Lc 6,27). Para ser capaces de misericordia, entonces, debemos en primer lugar colocarnos a la escucha de la Palabra de Dios. Esto significa recuperar el valor del silencio para meditar la Palabra que se nos dirige. De este modo es posible contemplar la misericordia de Dios y asumirla como propio estilo de vida.

14. La peregrinación es un signo peculiar en el Año Santo, porque es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia. La vida es una peregrinación y el ser humano es viator, un peregrino que recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada. También para llegar a la Puerta Santa en Roma y en cualquier otro lugar, cada uno deberá realizar, de acuerdo con las propias fuerzas, una peregrinación. Esto será un signo del hecho que también la misericordia es una meta por alcanzar y que requiere compromiso y sacrificio. La peregrinación, entonces, sea estímulo para la conversión: atravesando la Puerta Santa nos dejaremos abrazar por la misericordia de Dios y nos comprometeremos a ser misericordiosos con los demás como el Padre lo es con nosotros.

El Señor Jesús indica las etapas de la peregrinación mediante la cual es posible alcanzar esta meta: « No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará: una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque seréis medidos con la medida que midáis » (Lc 6,37-38). Dice, ante todo, no juzgar y no condenar. Si no se quiere incurrir en el juicio de Dios, nadie puede convertirse en el juez del propio hermano. Los hombres ciertamente con sus juicios se detienen en la superficie, mientras el Padre mira el interior. ¡Cuánto mal hacen las palabras cuando están motivadas por sentimientos de celos y envidia! Hablar mal del propio hermano en su ausencia equivale a exponerlo al descrédito, a comprometer su reputación y a dejarlo a merced del chisme. No juzgar y no condenar significa, en positivo, saber percibir lo que de bueno hay en cada persona y no permitir que deba sufrir por nuestro juicio parcial y por nuestra presunción de saberlo todo. Sin embargo, esto no es todavía suficiente para manifestar la misericordia. Jesús pide también perdonar y dar. Ser instrumentos del perdón, porque hemos sido los primeros en haberlo recibido de Dios. Ser generosos con todos sabiendo que también Dios dispensa sobre nosotros su benevolencia con magnanimidad.

Así entonces, misericordiosos como el Padre es el “lema” del Año Santo. En la misericordia tenemos la prueba de cómo Dios ama. Él da todo sí mismo, por siempre, gratuitamente y sin pedir nada a cambio. Viene en nuestra ayuda cuando lo invocamos. Es bello que la oración cotidiana de la Iglesia inicie con estas palabras: « Dios mío, ven en mi auxilio; Señor, date prisa en socorrerme » (Sal 70,2). El auxilio que invocamos es ya el primer paso de la misericordia de Dios hacia nosotros. Él viene a salvarnos de la condición de debilidad en la que vivimos. Y su auxilio consiste en permitirnos captar su presencia y cercanía. Día tras día, tocados por su compasión, también nosotros llegaremos a ser compasivos con todos.

15. En este Año Santo, podremos realizar la experiencia de abrir el corazón a cuantos viven en las más contradictorias periferias existenciales, que con frecuencia el mundo moderno dramáticamente crea. ¡Cuántas situaciones de precariedad y sufrimiento existen en el mundo hoy! Cuántas heridas sellan la carne de muchos que no tienen voz porque su grito se ha debilitado y silenciado a causa de la indiferencia de los pueblos ricos. En este Jubileo la Iglesia será llamada a curar aún más estas heridas, a aliviarlas con el óleo de la consolación, a vendarlas con la misericordia y a curarlas con la solidaridad y la debida atención. No caigamos en la indiferencia que humilla, en la habitualidad que anestesia el ánimo e impide descubrir la novedad, en el cinismo que destruye. Abramos nuestros ojos para mirar las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, y sintámonos provocados a escuchar su grito de auxilio. Nuestras manos estrechen sus manos, y acerquémoslos a nosotros para que sientan el calor de nuestra presencia, de nuestra amistad y de la fraternidad. Que su grito se vuelva el nuestro y juntos podamos romper la barrera de la indiferencia que suele reinar campante para esconder la hipocresía y el egoísmo.

Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el Jubileo sobre las obras de misericordia corporales yespirituales. Será un modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio, donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina. La predicación de Jesús nos presenta estas obras de misericordia para que podamos darnos cuenta si vivimos o no como discípulos suyos. Redescubramos las obras demisericordia corporales: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, acoger al forastero, asistir los enfermos, visitar a los presos, enterrar a los muertos. Y no olvidemos las obras de misericordia espirituales: dar consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que yerra, consolar al triste, perdonar las ofensas, soportar con paciencia las personas molestas, rogar a Dios por los vivos y por los difuntos.

No podemos escapar a las palabras del Señor y en base a ellas seremos juzgados: si dimos de comer al hambriento y de beber al sediento. Si acogimos al extranjero y vestimos al desnudo. Si dedicamos tiempo para acompañar al que estaba enfermo o prisionero (cfr Mt 25,31-45). Igualmente se nos preguntará si ayudamos a superar la duda, que hace caer en el miedo y en ocasiones es fuente de soledad; si fuimos capaces de vencer la ignorancia en la que viven millones de personas, sobre todo los niños privados de la ayuda necesaria para ser rescatados de la pobreza; si fuimos capaces de ser cercanos a quien estaba solo y afligido; si perdonamos a quien nos ofendió y rechazamos cualquier forma de rencor o de odio que conduce a la violencia; si tuvimos paciencia siguiendo el ejemplo de Dios que es tan paciente con nosotros; finalmente, si encomendamos al Señor en la oración nuestros hermanos y hermanas. En cada uno de estos “más pequeños” está presente Cristo mismo. Su carne se hace de nuevo visible como cuerpo martirizado, llagado, flagelado, desnutrido, en fuga ... para que nosotros los reconozcamos, lo toquemos y lo asistamos con cuidado. No olvidemos las palabras de san Juan de la Cruz: « En el ocaso de nuestras vidas, seremos juzgados en el amor ».[12]

16. En el Evangelio de Lucas encontramos otro aspecto importante para vivir con fe el Jubileo. El evangelista narra que Jesús, un sábado, volvió a Nazaret y, como era costumbre, entró en la Sinagoga. Lo llamaron para que leyera la Escritura y la comentara. El paso era el del profeta Isaías donde está escrito: « El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor » (61,1-2). “Un año de gracia”: es esto lo que el Señor anuncia y lo que deseamos vivir. Este Año Santo lleva consigo la riqueza de la misión de Jesús que resuena en las palabras del Profeta: llevar una palabra y un gesto de consolación a los pobres, anunciar la liberación a cuantos están prisioneros de las nuevas esclavitudes de la sociedad moderna, restituir la vista a quien no puede ver más porque se ha replegado sobre sí mismo, y volver a dar dignidad a cuantos han sido privados de ella. La predicación de Jesús se hace de nuevo visible en las respuestas de fe que el testimonio de los cristianos está llamado a ofrecer. Nos acompañen las palabras del Apóstol: « El que practica misericordia, que lo haga con alegría » (Rm 12,8).

17. La Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios. ¡Cuántas páginas de la Sagrada Escritura pueden ser meditadas en las semanas de Cuaresma para redescubrir el rostro misericordioso del Padre! Con las palabras del profeta Miqueas también nosotros podemos repetir: Tú, oh Señor, eres un Dios que cancelas la iniquidad y perdonas el pecado, que no mantienes para siempre tu cólera, pues amas la misericordia. Tú, Señor, volverás a compadecerte de nosotros y a tener piedad de tu pueblo. Destruirás nuestras culpas y arrojarás en el fondo del mar todos nuestros pecados (cfr 7,18-19).

Las páginas del profeta Isaías podrán ser meditadas con mayor atención en este tiempo de oración, ayuno y caridad: « Este es el ayuno que yo deseo: soltar las cadenas injustas, desatar los lazos del yugo, dejar en libertad a los oprimidos y romper todos los yugos; compartir tu pan con el hambriento y albergar a los pobres sin techo; cubrir al que veas desnudo y no abandonar a tus semejantes. Entonces despuntará tu luz como la aurora y tu herida se curará rápidamente; delante de ti avanzará tu justicia y detrás de ti irá la gloria del Señor. Entonces llamarás, y el Señor responderá; pedirás auxilio, y él dirá: “¡Aquí estoy!”. Si eliminas de ti todos los yugos, el gesto amenazador y la palabra maligna; si partes tu pan con el hambriento y sacias al afligido de corazón, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como al mediodía. El Señor te guiará incesantemente, te saciará en los ardores del desierto y llenará tus huesos de vigor; tú serás como un jardín bien regado, como una vertiente de agua, cuyas aguas nunca se agotan » (58,6-11).

La iniciativa “24 horas para el Señor”, a celebrarse durante el viernes y sábado que anteceden el IV domingo de Cuaresma, se incremente en las Diócesis. Muchas personas están volviendo a acercarse al sacramento de la Reconciliación y entre ellas muchos jóvenes, quienes en una experiencia semejante suelen reencontrar el camino para volver al Señor, para vivir un momento de intensa oración y redescubrir el sentido de la propia vida. De nuevo ponemos convencidos en el centro el sacramento de la Reconciliación, porque nos permite experimentar en carne propia la grandeza de la misericordia. Será para cada penitente fuente de verdadera paz interior.

Nunca me cansaré de insistir en que los confesores sean un verdadero signo de la misericordia del Padre. Ser confesores no se improvisa. Se llega a serlo cuando, ante todo, nos hacemos nosotros penitentes en busca de perdón. Nunca olvidemos que ser confesores significa participar de la misma misión de Jesús y ser signo concreto de la continuidad de un amor divino que perdona y que salva. Cada uno de nosotros ha recibido el don del Espíritu Santo para el perdón de los pecados, de esto somos responsables. Ninguno de nosotros es dueño del Sacramento, sino fiel servidor del perdón de Dios. Cada confesor deberá acoger a los fieles como el padre en la parábola del hijo pródigo: un padre que corre al encuentro del hijo no obstante hubiese dilapidado sus bienes. Los confesores están llamados a abrazar ese hijo arrepentido que vuelve a casa y a manifestar la alegría por haberlo encontrado. No se cansarán de salir al encuentro también del otro hijo que se quedó afuera, incapaz de alegrarse, para explicarle que su juicio severo es injusto y no tiene ningún sentido ante la misericordia del Padre que no conoce confines. No harán preguntas impertinentes, sino como el padre de la parábola interrumpirán el discurso preparado por el hijo pródigo, porque serán capaces de percibir en el corazón de cada penitente la invocación de ayuda y la súplica de perdón. En fin, los confesores están llamados a ser siempre, en todas partes, en cada situación y a pesar de todo, el signo del primado de la misericordia.

18. Durante la Cuaresma de este Año Santo tengo la intención de enviar los Misioneros de la Misericordia. Serán un signo de la solicitud materna de la Iglesia por el Pueblo de Dios, para que entre en profundidad en la riqueza de este misterio tan fundamental para la fe. Serán sacerdotes a los cuales daré la autoridad de perdonar también los pecados que están reservados a la Sede Apostólica, para que se haga evidente la amplitud de su mandato. Serán, sobre todo, signo vivo de cómo el Padre acoge cuantos están en busca de su perdón. Serán misioneros de la misericordia porque serán los artífices ante todos de un encuentro cargado de humanidad, fuente de liberación, rico de responsabilidad, para superar los obstáculos y retomar la vida nueva del Bautismo. Se dejarán conducir en su misión por las palabras del Apóstol: « Dios sometió a todos a la desobediencia, para tener misericordia de todos » (Rm 11,32). Todos entonces, sin excluir a nadie, están llamados a percibir el llamamiento a la misericordia. Los misioneros vivan esta llamada conscientes de poder fijar la mirada sobre Jesús, « sumo sacerdote misericordioso y digno de fe » (Hb 2,17).

Pido a los hermanos Obispos que inviten y acojan estos Misioneros, para que sean ante todo predicadores convincentes de la misericordia. Se organicen en las Diócesis “misiones para el pueblo” de modo que estos Misioneros sean anunciadores de la alegría del perdón. Se les pida celebrar el sacramento de la Reconciliación para los fieles, para que el tiempo de gracia donado en el Año jubilar permita a tantos hijos alejados encontrar el camino de regreso hacia la casa paterna. Los Pastores, especialmente durante el tiempo fuerte de Cuaresma, sean solícitos en invitar a los fieles a acercarse « al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia » (Hb 4,16).

19. La palabra del perdón pueda llegar a todos y la llamada a experimentar la misericordia no deje a ninguno indiferente. Mi invitación a la conversión se dirige con mayor insistencia a aquellas personas que se encuentran lejanas de la gracia de Dios debido a su conducta de vida. Pienso en modo particular a los hombres y mujeres que pertenecen a algún grupo criminal, cualquiera que éste sea. Por vuestro bien, os pido cambiar de vida. Os lo pido en el nombre del Hijo de Dios que si bien combate el pecado nunca rechaza a ningún pecador. No caigáis en la terrible trampa de pensar que la vida depende del dinero y que ante él todo el resto se vuelve carente de valor y dignidad. Es solo una ilusión. No llevamos el dinero con nosotros al más allá. El dinero no nos da la verdadera felicidad. La violencia usada para amasar fortunas que escurren sangre no convierte a nadie en poderoso ni inmortal. Para todos, tarde o temprano, llega el juicio de Dios al cual ninguno puede escapar.

La misma llamada llegue también a todas las personas promotoras o cómplices de corrupción. Esta llaga putrefacta de la sociedad es un grave pecado que grita hacia el cielo pues mina desde sus fundamentos la vida personal y social. La corrupción impide mirar el futuro con esperanza porque con su prepotencia y avidez destruye los proyectos de los débiles y oprime a los más pobres. Es un mal que se anida en gestos cotidianos para expandirse luego en escándalos públicos. La corrupción es una obstinación en el pecado, que pretende sustituir a Dios con la ilusión del dinero como forma de poder. Es una obra de las tinieblas, sostenida por la sospecha y la intriga. Corruptio optimi pessima, decía con razón san Gregorio Magno, para indicar que ninguno puede sentirse inmune de esta tentación. Para erradicarla de la vida personal y social son necesarias prudencia, vigilancia, lealtad, transparencia, unidas al coraje de la denuncia. Si no se la combate abiertamente, tarde o temprano busca cómplices y destruye la existencia.

¡Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida! Este es el tiempo para dejarse tocar el corazón. Ante el mal cometido, incluso crímenes graves, es el momento de escuchar el llanto de todas las personas inocentes depredadas de los bienes, la dignidad, los afectos, la vida misma. Permanecer en el camino del mal es sólo fuente de ilusión y de tristeza. La verdadera vida es algo bien distinto. Dios no se cansa de tender la mano. Está dispuesto a escuchar, y también yo lo estoy, al igual que mis hermanos obispos y sacerdotes. Basta solamente que acojáis la llamada a la conversión y os sometáis a la justicia mientras la Iglesia os ofrece misericordia.

20. No será inútil en este contexto recordar la relación existente entre justicia y misericordia. No son dos momentos contrastantes entre sí, sino dos dimensiones de una única realidad que se desarrolla progresivamente hasta alcanzar su ápice en la plenitud del amor. La justicia es un concepto fundamental para la sociedad civil cuando, normalmente, se hace referencia a un orden jurídico a través del cual se aplica la ley. Con la justicia se entiende también que a cada uno se debe dar lo que le es debido. En la Biblia, muchas veces se hace referencia a la justicia divina y a Dios como juez. Generalmente es entendida como la observación integral de la ley y como el comportamiento de todo buen israelita conforme a los mandamientos dados por Dios. Esta visión, sin embargo, ha conducido no pocas veces a caer en el legalismo, falsificando su sentido originario y oscureciendo el profundo valor que la justicia tiene. Para superar la perspectiva legalista, sería necesario recordar que en la Sagrada Escritura la justicia es concebida esencialmente como un abandonarse confiado en la voluntad de Dios.

Por su parte, Jesús habla muchas veces de la importancia de la fe, más bien que de la observancia de la ley. Es en este sentido que debemos comprender sus palabras cuando estando a la mesa con Mateo y otros publicanos y pecadores, dice a los fariseos que le replicaban: « Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores » (Mt 9,13). Ante la visión de una justicia como mera observancia de la ley que juzga, dividiendo las personas en justos y pecadores, Jesús se inclina a mostrar el gran don de la misericordia que busca a los pecadores para ofrecerles el perdón y la salvación. Se comprende por qué, en presencia de una perspectiva tan liberadora y fuente de renovación, Jesús haya sido rechazado por los fariseos y por los doctores de la ley. Estos, para ser fieles a la ley, ponían solo pesos sobre las espaldas de las personas, pero así frustraban la misericordia del Padre. El reclamo a observar la ley no puede obstaculizar la atención a las necesidades que tocan la dignidad de las personas.

Al respecto es muy significativa la referencia que Jesús hace al profeta Oseas –« yo quiero amor, no sacrificio » (6, 6). Jesús afirma que de ahora en adelante la regla de vida de sus discípulos deberá ser la que da el primado a la misericordia, como Él mismo testimonia compartiendo la mesa con los pecadores. La misericordia, una vez más, se revela como dimensión fundamental de la misión de Jesús. Ella es un verdadero reto para sus interlocutores que se detienen en el respeto formal de la ley. Jesús, en cambio, va más allá de la ley; su compartir con aquellos que la ley consideraba pecadores permite comprender hasta dónde llega su misericordia.

También el Apóstol Pablo hizo un recorrido parecido. Antes de encontrar a Jesús en el camino a Damasco, su vida estaba dedicada a perseguir de manera irreprensible la justicia de la ley (cfr Flp 3,6). La conversión a Cristo lo condujo a ampliar su visión precedente al punto que en la carta a los Gálatas afirma: « Hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la Ley » (2,16). Su comprensión de la justicia ha cambiado ahora radicalmente. Pablo pone en primer lugar la fe y no más la ley. No es la observancia de la ley lo que salva, sino la fe en Jesucristo, que con su muerte y resurrección trae la salvación junto con la misericordia que justifica. La justicia de Dios se convierte ahora en liberación para cuantos están oprimidos por la esclavitud del pecado y sus consecuencias. La justicia de Dios es su perdón (cfr Sal 51,11-16).

21. La misericordia no es contraria a la justicia sino que expresa el comportamiento de Dios hacia el pecador, ofreciéndole una ulterior posibilidad para examinarse, convertirse y creer. La experiencia del profeta Oseas viene en nuestra ayuda para mostrarnos la superación de la justicia en dirección hacia la misericordia. La época de este profeta se cuenta entre las más dramáticas de la historia del pueblo hebreo. El Reino está cercano de la destrucción; el pueblo no ha permanecido fiel a la alianza, se ha alejado de Dios y ha perdido la fe de los Padres. Según una lógica humana, es justo que Dios piense en rechazar el pueblo infiel: no ha observado el pacto establecido y por tanto merece la pena correspondiente, el exilio. Las palabras del profeta lo atestiguan: « Volverá al país de Egipto, y Asur será su rey, porque se han negado a convertirse » (Os11,5). Y sin embargo, después de esta reacción que apela a la justicia, el profeta modifica radicalmente su lenguaje y revela el verdadero rostro de Dios: « Mi corazón se convulsiona dentro de mí, y al mismo tiempo se estremecen mis entrañas. No daré curso al furor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín, porque soy Dios, no un hombre; el Santo en medio de ti y no es mi deseo aniquilar » (11,8-9). San Agustín, como comentando las palabras del profeta dice: « Es más fácil que Dios contenga la ira que la misericordia ».[13] Es precisamente así. La ira de Dios dura un instante, mientras que su misericordia dura eternamente.

Si Dios se detuviera en la justicia dejaría de ser Dios, sería como todos los hombres que invocan respeto por la ley. La justicia por sí misma no basta, y la experiencia enseña que apelando solamente a ella se corre el riesgo de destruirla. Por esto Dios va más allá de la justicia con la misericordia y el perdón. Esto no significa restarle valor a la justicia o hacerla superflua, al contrario. Quien se equivoca deberá expiar la pena. Solo que este no es el fin, sino el inicio de la conversión, porque se experimenta la ternura del perdón. Dios no rechaza la justicia. Él la engloba y la supera en un evento superior donde se experimenta el amor que está a la base de una verdadera justicia. Debemos prestar mucha atención a cuanto escribe Pablo para no caer en el mismo error que el Apóstol reprochaba a sus contemporáneos judíos: « Desconociendo la justicia de Dios y empeñándose en establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios. Porque el fin de la ley es Cristo, para justificación de todo el que cree » (Rm 10,3-4). Esta justicia de Dios es la misericordia concedida a todos como gracia en razón de la muerte y resurrección de Jesucristo. La Cruz de Cristo, entonces, es el juicio de Dios sobre todos nosotros y sobre el mundo, porque nos ofrece la certeza del amor y de la vida nueva.

22. El Jubileo lleva también consigo la referencia a la indulgencia. En el Año Santo de la Misericordia ella adquiere una relevancia particular. El perdón de Dios por nuestros pecados no conoce límites. En la muerte y resurrección de Jesucristo, Dios hace evidente este amor que es capaz incluso de destruir el pecado de los hombres. Dejarse reconciliar con Dios es posible por medio del misterio pascual y de la mediación de la Iglesia. Así entonces, Dios está siempre disponible al perdón y nunca se cansa de ofrecerlo de manera siempre nueva e inesperada. Todos nosotros, sin embargo, vivimos la experiencia del pecado. Sabemos que estamos llamados a la perfección (cfr Mt 5,48), pero sentimos fuerte el peso del pecado. Mientras percibimos la potencia de la gracia que nos transforma, experimentamos también la fuerza del pecado que nos condiciona. No obstante el perdón, llevamos en nuestra vida las contradicciones que son consecuencia de nuestros pecados. En el sacramento de la Reconciliación Dios perdona los pecados, que realmente quedan cancelados; y sin embargo, la huella negativa que los pecados dejan en nuestros comportamientos y en nuestros pensamientos permanece. La misericordia de Dios es incluso más fuerte que esto. Ella se transforma en indulgencia del Padre que a través de la Esposa de Cristo alcanza al pecador perdonado y lo libera de todo residuo, consecuencia del pecado, habilitándolo a obrar con caridad, a crecer en el amor más bien que a recaer en el pecado.

La Iglesia vive la comunión de los Santos. En la Eucaristía esta comunión, que es don de Dios, actúa como unión espiritual que nos une a los creyentes con los Santos y los Beatos cuyo número es incalculable (cfr Ap 7,4). Su santidad viene en ayuda de nuestra fragilidad, y así la Madre Iglesia es capaz con su oración y su vida de ir al encuentro de la debilidad de unos con la santidad de otros. Vivir entonces la indulgencia en el Año Santo significa acercarse a la misericordia del Padre con la certeza que su perdón se extiende sobre toda la vida del creyente. Indulgencia es experimentar la santidad de la Iglesia que participa a todos de los beneficios de la redención de Cristo, para que el perdón sea extendido hasta las extremas consecuencias a la cual llega el amor de Dios. Vivamos intensamente el Jubileo pidiendo al Padre el perdón de los pecados y la dispensación de su indulgencia misericordiosa.

23. La misericordia posee un valor que sobrepasa los confines de la Iglesia. Ella nos relaciona con el judaísmo y el islam, que la consideran uno de los atributos más calificativos de Dios. Israel primero que todo recibió esta revelación, que permanece en la historia como el comienzo de una riqueza inconmensurable de ofrecer a la entera humanidad. Como hemos visto, las páginas del Antiguo Testamento están entretejidas de misericordia porque narran las obras que el Señor ha realizado en favor de su pueblo en los momentos más difíciles de su historia. El islam, por su parte, entre los nombres que le atribuye al Creador está el de Misericordioso y Clemente. Esta invocación aparece con frecuencia en los labios de los fieles musulmanes, que se sienten acompañados y sostenidos por la misericordia en su cotidiana debilidad. También ellos creen que nadie puede limitar la misericordia divina porque sus puertas están siempre abiertas.

Este Año Jubilar vivido en la misericordia pueda favorecer el encuentro con estas religiones y con las otras nobles tradiciones religiosas; nos haga más abiertos al diálogo para conocernos y comprendernos mejor; elimine toda forma de cerrazón y desprecio, y aleje cualquier forma de violencia y de discriminación.

24. El pensamiento se dirige ahora a la Madre de la Misericordia. La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios. Ninguno como María ha conocido la profundidad del misterio de Dios hecho hombre. Todo en su vida fue plasmado por la presencia de la misericordia hecha carne. La Madre del Crucificado Resucitado entró en el santuario de la misericordia divina porque participó íntimamente en el misterio de su amor.

Elegida para ser la Madre del Hijo de Dios, María estuvo preparada desde siempre por el amor del Padre para ser Arca de la Alianza entre Dios y los hombres. Custodió en su corazón la divina misericordia en perfecta sintonía con su Hijo Jesús. Su canto de alabanza, en el umbral de la casa de Isabel, estuvo dedicado a la misericordia que se extiende « de generación en generación » (Lc 1,50). También nosotros estábamos presentes en aquellas palabras proféticas de la Virgen María. Esto nos servirá de consolación y de apoyo mientras atravesaremos la Puerta Santa para experimentar los frutos de la misericordia divina.

Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dónde puede llegar la misericordia de Dios. María atestigua que la misericordia del Hijo de Dios no conoce límites y alcanza a todos sin excluir a ninguno. Dirijamos a ella la antigua y siempre nueva oración del Salve Regina, para que nunca se canse de volver a nosotros sus ojos misericordiosos y nos haga dignos de contemplar el rostro de la misericordia, su Hijo Jesús.

Nuestra plegaria se extienda también a tantos Santos y Beatos que hicieron de la misericordia su misión de vida. En particular el pensamiento se dirige a la grande apóstol de la misericordia, santa Faustina Kowalska. Ella que fue llamada a entrar en las profundidades de la divina misericordia, interceda por nosotros y nos obtenga vivir y caminar siempre en el perdón de Dios y en la inquebrantable confianza en su amor.

25. Un Año Santo extraordinario, entonces, para vivir en la vida de cada día la misericordia que desde siempre el Padre dispensa hacia nosotros. En este Jubileo dejémonos sorprender por Dios. Él nunca se cansa de destrabar la puerta de su corazón para repetir que nos ama y quiere compartir con nosotros su vida. La Iglesia siente la urgencia de anunciar la misericordia de Dios. Su vida es auténtica y creíble cuando con convicción hace de la misericordia su anuncio. Ella sabe que la primera tarea, sobre todo en un momento como el nuestro, lleno de grandes esperanzas y fuertes contradicciones, es la de introducir a todos en el misterio de la misericordia de Dios, contemplando el rostro de Cristo. La Iglesia está llamada a ser el primer testigo veraz de la misericordia, profesándola y viviéndola como el centro de la Revelación de Jesucristo. Desde el corazón de la Trinidad, desde la intimidad más profunda del misterio de Dios, brota y corre sin parar el gran río de la misericordia. Esta fuente nunca podrá agotarse, sin importar cuántos sean los que a ella se acerquen. Cada vez que alguien tendrá necesidad podrá venir a ella, porque la misericordia de Dios no tiene fin. Es tan insondable la profundidad del misterio que encierra, tan inagotable la riqueza que de ella proviene.

En este Año Jubilar la Iglesia se convierta en el eco de la Palabra de Dios que resuena fuerte y decidida como palabra y gesto de perdón, de soporte, de ayuda, de amor. Nunca se canse de ofrecer misericordia y sea siempre paciente en el confortar y perdonar. La Iglesia se haga voz de cada hombre y mujer y repita con confianza y sin descanso: « Acuérdate, Señor, de tu misericordia y de tu amor; que son eternos » (Sal 25,6).

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 11 de abril, Vigilia del Segundo Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia, del Año del Señor 2015, tercero de mi pontificado.

Franciscus

[1] Cfr Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Dei Verbum, 4.
[2] Discurso de apertura del Conc. Ecum. Vat. II, Gaudet Mater Ecclesia, 11 de octubre de 1962, 2-3.
[3] Alocución en la última sesión pública, 7 de diciembre de 1965.
[4] Cfr Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, 16; Const. past. Gaudium et spes, 15.
[5] Santo Tomás de Aquino, Summa Theologiae, II-II, q. 30, a. 4.
[6] XXVI domingo del tiempo ordinario. Esta colecta se encuentra ya en el Siglo VIII, entre los textos eucológicos delSacramentario Gelasiano (1198).
[7] Cfr Hom. 21: CCL 122, 149-151.
[8] Exhort. ap. Evangelii gaudium, 24.
[9] N. 2.
[10] Carta Enc. Dives in misericordia, 15.
[11] Ibíd., 13.
[12] Palabras de luz y de amor, 57.
[13] Enarr. in Ps. 76, 11.

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_letters/documents/papa-francesco_bolla_20150411_misericordiae-vultus.html

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